¿Cómo hacer grupos más cohesionados con Santillana Proyectos?

A través de Santillana Proyectos, nuestros alumnos y alumnas refuerzan capacidades personales y comunicativas imprescindibles para su desarrollo integral. Entre esas capacidades están las referidas a la convivencia, la tolerancia, el respeto, etc., que en estas edades se centra sobre todo en el reconocimiento del otro.

En este artículo os presentamos algunas ideas prácticas para conseguir que el alumnado se interese por el trabajo en equipo, para que aprendan a ayudarse y para mejorar sus lazos de compañerismo.

Veremos qué es la cohesión, os explicaremos algunas dinámicas para mejorarla y os daremos alguna idea sobre cuál es el mejor momento de los proyectos para aplicarlas.

La cohesión

En una competición femenina de natación sincronizada, las deportistas deben estar muy cohesionadas como equipo para ofrecer un espectáculo sincronizado y conseguir un resultado satisfactorio, ya que todas persiguen un objetivo común.

La cohesión se puede definir como el conjunto de fuerzas y sinergias que se establecen entre los diferentes miembros de un equipo para permanecer unidos en la consecución de un objetivo común, sintiéndose partícipes del desarrollo de su proyecto y a gusto en compañía de los demás.

Para lograr la cohesión de un equipo es necesario que entre estos se establezcan:

  • Lazos de compañerismo.
  • El reconocimiento y la participación de todos los miembros.
  • Un objetivo común.

A continuación, os explicaremos algunas estrategias para mejorar la cohesión en las aulas de Educación Infantil.

Dinámicas para cohesionar los grupos y el mejor momento para trabajarlas

Algunos alumnos y alumnas son más reacios que otros a hablar de aspectos de su vida, como sus preferencias culinarias, su deporte o afición preferida, etc. Los docentes podemos ayudar con las siguientes dinámicas a mejorar su integración en el equipo, además de contribuir a fortalecer los lazos entre el grupo:

  • La pelota es una dinámica práctica y ágil con la que podemos lograr en pocos minutos que mejore la cohesión de los grupos. El docente fija una consigna (juguete o color preferido, lo que más les gusta de trabajar en equipo, etc.); después, los alumnos y alumnas se pasan una pelota, sin tirarla, y al que le toque debe explicar o indicar la consigna y luego pasar la pelota a otro compañero o compañera. Lo importante es que la actividad se realice dando solamente respuesta a una consigna.

Podemos realizar esta dinámica una vez a la semana. Poco a poco, se acostumbrarán y de manera progresiva contribuiremos a fortalecer la cohesión. Se conocerán más y mejor.

Según la consigna que propongamos, podemos hacer esta dinámica a primera hora de la mañana, a última hora de la tarde, en sesiones de tutoría, etc. Pero, también, durante la primera fase del proyecto, podemos aprovechar para que los alumnos y alumnas digan cuál es su objetivo o a qué se comprometen.

  • El puzle es otra estrategia que contribuye a mejorar la predisposición a trabajar en equipo y, además, esta dinámica muestra la importancia de la participación de todos para conseguir un objetivo común.

Se trata de repartir el mismo número de piezas de un pequeño puzle entre cada alumna y alumno para que lo realicen como equipo y cada uno encaje sus piezas.

Un buen momento para componer el puzle puede ser durante la realización de alguna tarea de investigación propia del proyecto. Podemos recortar una copia de alguna imagen del proyecto de manera que cada alumna y alumno tenga 2 o 3 piezas y que cada uno encaje las suyas. Es importante recordarles antes y después de la dinámica que como equipo necesitan la aportación de todos para conseguir su objetivo común.

  • Las sillas cooperativas es una dinámica que realmente sorprende cuando la realizamos en clases de Educación Infantil, ya que el alumnado se organiza muy bien y disfruta mucho con la experiencia. Esta dinámica es una adaptación del juego de las sillas musicales, pero con la diferencia de que el objetivo no es conseguir sentarse el primero, sino que todo el alumnado, cada vez que retiramos sillas, consiga sentarse. Es decir, como equipo, tienen que conseguir que todos se sienten cada vez con menos sillas.

Es muy interesante ver cómo desarrollan su creatividad, se organizan en equipo y se ayudan unos a otros.

 Esta dinámica se puede aplicar en distintos momentos, pero os recomendamos realizarla antes de alguna actividad del proyecto que requiera la participación de todos los miembros del equipo. De este modo, podremos hacer un símil entre la participación como equipo en el proyecto y el juego de las sillas.

A modo de conclusión…

Ser reconocido por los componentes del grupo, sentir que se forma parte de un colectivo, conocerse más y mejor, conseguir un objetivo común… enriquecen los equipos de trabajo.

Si planificamos diferentes dinámicas de cohesión durante la realización de los proyectos, poco a poco estaremos ayudando a nuestro alumnado a aprender a trabajar en equipo y a desarrollar habilidades de cooperación.

Paso a paso para implementar un proyecto de Santillana

En este artículo os presentamos un ejemplo de cómo llevar a cabo los Proyectos Santillana utilizando el proyecto “Los pingüinos”.

Como ya sabéis, los proyectos están diseñados para favorecer el desarrollo integral de nuestros alumnos y alumnas de manera significativa. A continuación, os damos algunos consejos para incrementar el interés del alumnado en su propio aprendizaje.

Fase de preparación del proyecto

El inicio de un proyecto es un momento clave para captar la atención del alumnado. Y en este proyecto proponemos una adivinanza junto con un dibujo “escondido” para descubrir cuál será la respuesta correcta: “el pingüino”.

A partir de aquí se explorarán los conocimientos previos de las alumnas y los alumnos para que nos comuniquen, de forma oral y a través de sus dibujos, qué es lo que saben acerca de los pingüinos.

Mediante esta exploración de conocimientos previos tendremos una idea de qué es lo que conocen sobre estos animales y también de lo que desconocen. Así, este será un buen momento para contrastar sus inquietudes y acordar qué es lo que quieren aprender.

Una vez que hayamos acordado aquello que nos interesa saber, elaboraremos una lista que podemos plasmar en un mural, el cual iremos completando a medida que vayamos descubriendo información. Podéis seguir la propuesta de organización que aparece en la Guía docente.

Y en este momento empezará nuestra aventura para averiguar todo lo que podamos sobre los pingüinos.

Fase de desarrollo del proyecto

Podemos empezar a investigar en torno a cuatro ejes, siguiendo la propuesta del proyecto. Estos ejes serían los siguientes: cómo son los pingüinos, dónde viven, qué comen y cómo nacen.

Para comenzar, los familiares nos pueden ayudar y de paso establecer vínculos más fuertes entre escuela y familia. Y es que los estudiantes encontrarán más sentido a lo que hacen si hay un puente de enlace con su entorno más cercano, que es la familia.

Podemos hacer llegar una breve carta a las familias informándolas sobre el proyecto e indicando el día en que las niñas y los niños tienen que traer la información al centro, pero sobre todo enfatizaremos en que esta información puede ser en cualquier soporte (cuentos, objeto, manualidad, dibujo, imagen, etc.). Lo importante es que los más pequeños sean capaces de explicar a sus compañeras y compañeros qué es lo que han descubierto sobre los pingüinos.

Ejemplo de carta

En clase compartiremos juntos todo lo que hemos aprendido en casa y, a continuación, ya estaremos preparados para empezar las distintas tareas del cuaderno en equipos cooperativos.

Estas tareas son prácticas y de experimentación. Por ejemplo, en la ficha 9 se propone escuchar un cuento sobre un pingüino y, tras haberlo escuchado y haber conversado sobre su contenido, el alumnado completará mediante pegatinas una escena del cuento. Finalmente, podemos escenificarlo en el aula, de manera que algunos niños y niñas lo representen para los demás.

También hay tareas lúdicas y cooperativas. Por ejemplo, en la ficha 12 se propone al alumnado que investigue cinco diferencias entre dos imágenes. Para hacerlo se podrán formar equipos cooperativos con el objetivo de ayudarse en la realización de esta actividad lúdica.

Y, asimismo, podemos encontrar fichas para relacionar imágenes, contar objetos, observar y conversar, etc. Por ejemplo, la ficha 17 consiste en contar distintos animales u objetos marinos que aparecen en la imagen. A partir de la realización de la ficha podremos introducir otros conceptos o retos, por ejemplo, contar cuántos peces hay más que pingüinos, contar cuántos pingüinos y peces hay en total, cuántos peces se puede comer cada pingüino, etc.

A través de estas tareas prácticas, lúdicas y de experimentación, los niños y las niñas irán descubriendo los diferentes aspectos que se habían indicado sobre los pingüinos, y además lo realizarán de manera activa y en equipo.

Fase de valoración

Para finalizar el proyecto se propone a las alumnas y los alumnos que dibujen un pingüino en la ficha 25 y que peguen en la ficha 26 la lista de cosas nuevas que han aprendido. A partir de aquí podrán conversar acerca de los descubrimientos que han hecho a lo largo del proyecto.

Una vez que hayan terminado el proyecto, se habrán convertido en expertos de los pingüinos. Y seguro que van a explicar con mucha ilusión los aprendizajes reflejados en su cuaderno.

A modo de conclusión…

Los proyectos son propuestas didácticas que tienen por objetivo globalizar los aprendizajes de distintas áreas y aprender de manera activa, investigando, colaborando y experimentando.

En este artículo hemos visto algunos tipos de actividades para diferentes momentos del proyecto. Así, es importante ofrecer múltiples formas de aprendizaje activo, para que todos los alumnos y las alumnas tengan la oportunidad de participar con éxito y convertirse en expertos sobre el tema del proyecto.

¿Por qué celebrar el Día Mundial de la Alimentación y qué tiene que ver con los proyectos de Santillana?

El día 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación y las grandes organizaciones nos animan a celebrar también este día en las escuelas, pero ¿qué tiene que ver con nosotros? A continuación, os explicamos cómo aprovechar esta celebración para trabajar contenidos escolares y vincularlos con los proyectos de Santillana.

¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Alimentación?

Como todas las celebraciones relacionadas con el “Día Mundial de…”, su objetivo es recordarnos aspectos importantes que mejoran nuestra vida, convivencia, sociedad, planeta, etc. En este caso, en el Día Mundial de la Alimentación nos obligamos a recordar la importancia de la alimentación, la disponibilidad de comida para todos, las pautas para alimentarse saludablemente y las consecuencias que puede tener la alimentación tanto para nuestro cuerpo como para la sostenibilidad del planeta. Por tanto, los contenidos escolares que podemos trabajar son variados:

  • Alimentación, tipos de alimentos, experimentación con frutas y verduras…
  • La cocina, los tipos de cocción, las recetas…
  • El cuerpo humano, los sentidos…
  • Plantas, árboles, flores, frutos, jardinería…
  • Conservación del planeta, reciclaje de envases…

Todos estos contenidos nos pueden dar pie a trabajar las diferentes capacidades que se desarrollan en esta etapa de Infantil.

¿Qué tiene que ver con los Proyectos Santillana?

Como sabéis, los Proyectos Santillana están centrados en diferentes focos temáticos y seguro que, echando un vistazo al catálogo

encontráis varios proyectos que podríamos vincular con los contenidos que hemos citado. Pero la unión más importante de los Proyectos Santillana con este tipo de celebraciones es el objetivo que radica detrás, el de enseñar aprendizajes útiles, aplicables en la vida diaria de nuestro alumnado y que contribuyan al desarrollo de sus capacidades y posteriores competencias.

Ya hemos repetido varias veces que, para tener un aprendizaje significativo, es decir, duradero y sólido, las niñas y los niños tienen que utilizarlo, ver la utilidad en su vida, experimentar, descubrir, equivocarse si hace falta, etc. Por eso, siempre debemos procurar contextualizar los proyectos y empezarlos con situaciones en las que impliquemos a nuestro alumnado. Encontraréis varios ejemplos de ello en las experiencias que han compartido con nosotros diferentes escuelas, como, por ejemplo, el colegio Carmelitas de Tarragona, el CEIP Padre Manjón o el colegio Sant Jaume-Les Heures.

Por esta razón podemos utilizar el Día Mundial de la Alimentación como punto de partida de los proyectos para despertar el interés por investigar sobre este tema.

¿Cómo trabajar el Día Mundial de la Alimentación?

Este día puede usarse como contexto para introducir los proyectos que están más relacionados con la alimentación, como son los proyectos “El chocolate”, “El cocinero” o “El girasol”, pero también podemos buscar vinculación con los proyectos relacionados con los animales, o incluso con los de monstruos, brujas y brujos y seres fantásticos, preguntándonos, por ejemplo, ¿qué comen?, ¿cómo se alimenta un monstruo?, etc.

Sin embargo, de este día podemos realizar también una propuesta mucho más ambiciosa y significativa. Se trata de utilizar la propuesta que nos propone el equipo de Primaria en el artículo “Propuestas para llevar a la práctica – Celebramos el Día Mundial de la Alimentación”, en el que se explica cómo realizar una celebración todos juntos este día, y para ello podemos pedir a las familias que traigan algún alimento o incluso podemos elaborar nosotros alguna comida sencilla para merendar, como, por ejemplo, una macedonia de frutas.

Con motivo de esta celebración podemos explicar que el 16 de octubre organizaremos una pequeña reunión en el patio en la que traeremos algo de comida para todos, o bien pueden ser los alumnos y alumnas de Primaria los que vengan a explicárnoslo. Si lo hacemos así, también estaremos contribuyendo a la integración, a la colaboración e, incluso, a dar más significado a este día y al trabajo que vamos a hacer.

Asimismo, si optamos por la realización de alguna receta sencilla, como la macedonia de frutas, trabajaremos las diferentes capacidades y contenidos, desde la manipulación fina para pelar la fruta, a contenidos matemáticos para calcular las cantidades, capacidades lingüísticas para seguir las instrucciones de una receta, uso de la creatividad en la presentación de la macedonia y el uso de los colores…

Una vez realizado este punto de partida, podemos incentivar al alumnado a investigar más sobre las frutas, los alimentos, su procedencia, etc., con las fichas del proyecto que hayamos seleccionado.

En el caso de que os animéis a celebrar este día, nos encantará leer vuestra experiencia, y por eso os animamos a explicárnosla en los comentarios o a través del correo electrónico.