IDEAS CLAVE PARA PREPARAR LA SECUENCIA DE LOS PROYECTOS

Previamente dedicamos una serie de artículos a explicar, con ejemplos y consejos, las diferentes fases de las que consta un proyecto educativo: la fase inicial, la fase de desarrollo y la fase final o de síntesis.

Al inicio de este nuevo curso, hemos querido recoger las principales ideas de dichos artículos y recordar las claves para tener en cuenta a la hora de diseñar e implementar un proyecto educativo en nuestra aula. ¿Empezamos? ¡Vamos allá!

La fase inicial

La fase inicial de un proyecto tiene como finalidad preparar al alumnado para el aprendizaje. Para ello, es importante que las actividades que propongamos sean:

  • Actividades para presentar el proyecto de forma motivadora.
  • Actividades «¿qué sabemos?».
  • Actividades «¿qué queremos saber?».

Partiendo de estos requisitos, en el momento de diseñar las actividades para esta primera fase es importante tener en cuenta alguno de los siguientes consejos:

-Preparar una conversación inicial con los alumnos y alumnas sobre el tema que vamos a trabajar. De esta forma, identificaremos sus conocimientos previos y, a la vez, fomentaremos su motivación por conocer cosas nuevas.

-Utilizar un esquema visual o mapa conceptual para definir todo lo que queremos aprender. El esquema será de gran ayuda para el alumnado y, además, nos permitirá comprobar los progresos realizados durante todo el proyecto.

La fase de desarrollo

Después de la fase inicial del proyecto, es el momento de plantear las actividades de la fase de desarrollo. Las actividades propuestas deberían cumplir los siguientes requisitos:

  • Delimitar las informaciones necesarias para el proyecto.
  • Planificar la recogida de información.
  • Búsqueda sistemática de información.
  • Tratamiento de la información.

La fase de desarrollo, como recordaréis, suele ser la más larga del proyecto y donde se concentran la mayoría de las actividades de aprendizaje. Tener en mente estos requisitos a la hora de diseñar las tareas es muy importante. Para ello, os ofrecemos los siguientes consejos:

– Establecer preguntas concretas que sirvan de ayuda al alumnado para guiar la investigación y que puedan ser respondidas de forma clara.

-Utilizar recursos y fuentes de información diversos: la biblioteca del centro escolar o de la localidad, profesores especialistas, aula de informática, museos, centros de interpretación, etc.

-Implicar a las familias en las tareas de investigación, de forma que puedan ayudar a sus hijos e hijas y se impliquen en el proceso educativo.

La fase final

Si la fase inicial busca preparar a los alumnos para el aprendizaje, la fase final está enfocada a fijar los aprendizajes y ayudar al alumnado a reflexionar sobre el proceso. Para ello, las últimas actividades del proyecto deberían tener en cuenta estos dos requisitos:

  • Compartir la información.
  • Reflexionar sobre el propio aprendizaje.

En el momento de preparar las actividades correspondientes a esta fase, debemos tener en cuenta que dichas actividades ayuden a cumplir estos dos requisitos. Para ello, os proponemos unos consejos que os pueden ser de ayuda para esta tarea:

-Confeccionar una presentación visual de los aprendizajes realizados. Esta presentación puede ser en forma de mural, maqueta, póster, exposición de dibujos…, y se puede aprovechar para que el alumnado explique sus resultados a otras clases y grupos.

-Organizar un debate en clase, que podría ser la continuación del debate inicial, mediante el cual los alumnos y alumnas puedan explicar lo que han aprendido y qué actividades les han parecido más interesantes o les han ayudado a aprender alguna cosa nueva.

Esperamos haberos ayudado con este artículo a refrescar algunas ideas de cara a retomar el trabajo por proyectos para este nuevo curso. Recordad que estos consejos son orientativos y que podemos aprovecharlos tal y como os los explicamos o bien adaptarlos para que se ajusten mejor a vuestras necesidades.

Si tenéis otras ideas y consejos que queráis compartir con otros profes, no dudéis en dejarlos en la sección de comentarios.

¡Qué disfrutéis con vuestros proyectos!

GUÍA PARA PREPARAR EL INICIO DE CURSO CON LA METODOLOGÍA DE TRABAJO POR PROYECTOS

Ahora que empezamos un nuevo curso es necesario revisar nuestra programación, preparar los espacios de trabajo y organizar la comunicación con las familias. En este artículo queremos dar algunas claves que nos ayudarán en su planificación.

Ideas clave para la programación de los proyectos

Aunque en Santillana Proyectos se sigue una secuencia lógica y una programación de los elementos didácticos (objetivos, contenidos, etc.), es importante que antes de iniciar cualquier proyecto pensemos en los posibles condicionantes que puedan surgir.

  • ¿En qué momento del curso debemos utilizar los proyectos? El momento idóneo para aplicar un proyecto u otro dependerá de la temática de este y del contexto del centro. Por ejemplo, el proyecto «La abeja» quizás tenga sentido en la clase si se programa para primavera y se relaciona con la excursión del tercer trimestre. Así pues, la elección del proyecto y su temporalización dependerán de nuestra creatividad para vincularlos con lo que hacemos en el centro (excursiones, actividades culturales, jornadas solidarias, eventos anuales, etc.) y con las características de este (entorno geográfico, condiciones meteorológicas, etc.).

  • ¿Cuánto tiempo durará cada proyecto? Todo dependerá del tipo de aplicación que hagamos de los proyectos, es decir, si seguimos el proyecto tal y como aparece en la guía docente o si vamos a complementarlo con otras actividades (experimentos, visitas, exposiciones, etc.). Una vez seleccionadas las temáticas de los proyectos que pueden tener mayor vinculación con nuestros alumnos y nuestro centro, debemos pensar si propondremos nuevas actividades y, por tanto, el conjunto del proyecto nos ocupará más tiempo del estipulado en la guía docente.

Ideas clave para preparar los espacios de trabajo

En el artículo «Cómo distribuir los espacios en el trabajo por proyectos en Educación Infantil» ya se ofrecieron algunas indicaciones sobre cómo organizar el aula y prepararla para los proyectos, por lo que antes de iniciar cualquier proyecto tendremos que pensar en:

  • ¿Qué espacios de trabajo necesitaremos? Si revisamos los proyectos, veremos que hay diferentes modalidades de trabajo: algunos son individuales, otros son para trabajar en grupos, otros para debatir y charlar en gran grupo, otros para movernos o experimentar, etc. Si anticipamos estos distintos tipos de trabajo, podremos establecer zonas dentro de nuestra aula para dedicarnos a la asamblea, al trabajo en las mesas o al trabajo experimental, por ejemplo.
  • ¿Cómo ayuda la ambientación del aula al proyecto? Para iniciar los proyectos necesitaremos poner a nuestras alumnas y alumnos en el contexto y la situación de lo que van a vivir. Para ello podemos decorar y ambientar el aula según la temática del proyecto. En caso de que vayamos a realizar los proyectos, debemos prever los materiales que necesitaremos, estimar el tiempo de crear las decoraciones, etc.

En el artículo «CEIP Padre Manjón, un centro con experiencia en proyectos» tenemos un excelente ejemplo sobre la ambientación de las aulas.

  • ¡IDEA! Podemos animar a los alumnos mayores (incluso, a los alumnos de Primaria o Secundaria) para que nos ayuden a preparar la decoración del aula. Esto se puede plantear como reto o incluso como un pequeño proyecto para ellos.

Ideas clave para explicar a las familias la nueva metodología

Sobre este tema también os hemos dado algunas indicaciones en otros artículos, por ejemplo, en «Explicar el trabajo por proyectos en la reunión con las familias».

Por esta razón, aquí únicamente os recordaremos las ideas más importantes a tener en cuenta cuando expliquemos a las familias que vamos a trabajar por proyectos:

  • Explicar por qué aplicamos esta metodología y qué supone para el aprendizaje de sus hijos e hijas.
  • Presentar los proyectos que vamos a aplicar durante el curso.
  • Solicitar su colaboración para reforzar el aprendizaje en cada proyecto y explicarles que, para ello, en cada momento se les facilitará una nota informativa con los materiales que pueden aportar o preguntas que pueden hacer a sus hijos e hijas mientras trabajan con un tema determinado.
  • Explicar cómo se realizará la evaluación con esta metodología y explicar qué evaluamos, es decir, que no evaluamos únicamente el conocimiento sobre el entorno o los conceptos, sino también cómo los alumnos y alumnas aprenden, colaboran, participan, actúan, etc.

A medida que vayamos siendo unos expertos en la aplicación de los proyectos, todos estos pasos los desarrollaremos con agilidad.

¡Feliz curso a todos!

 

CÓMO EMPEZAR A TRABAJAR POR PROYECTOS DESPUÉS DEL VERANO

¡Bienvenidos a un nuevo curso repleto de aventuras con nuestros proyectos!

Nuestro alumnado está impaciente por saber qué nuevas aventuras le esperan a lo largo del nuevo año y qué mejor que empezar a trabajar por proyectos para aprovechar al máximo las experiencias que ha tenido este verano.

Como maestras y maestros, podemos enlazar estas experiencias con los proyectos que hemos decidido trabajar para que todo sea mucho más significativo para nuestros alumnos y alumnas. Por ello, en este artículo vamos a daros pautas sobre cómo llevarlo a cabo.

Para empezar…

Una opción para iniciar los proyectos y conectarlos con las experiencias de nuestros alumnos y alumnas es pedirles que nos expliquen, representen o dibujen qué han hecho este verano. A partir de sus propias experiencias podremos hacer conexiones con el agua, si nos explican que han ido a la playa, a la piscina, a visitar un lago, o si les ha llovido, etc., o con los lugares que han visitado.

Estas dos temáticas serán muy fáciles de vincular con los proyectos «El agua» y «La vuelta al mundo».

Proyecto «El agua»

Para trabajar el proyecto «El agua» podemos comenzar con una pregunta al hilo del verano…

«¿Sabéis qué vamos a trabajar estos días? Vamos a descubrir muchas cosas sobre un elemento en el que habéis jugado mucho. ¿Podéis imaginaros de qué se puede tratar?».

Así iremos enlazando el proyecto de una forma fácil y práctica, empezando a movilizar sus cerebros.

También podemos pedirles que expliquen qué fenómenos atmosféricos han visto en sus vacaciones y en cuáles estaba presente el agua.

Proyecto «La vuelta al mundo»

En el caso del proyecto «La vuelta al mundo», puede ser interesante hablar dónde han estado, qué viajes han hecho, qué cosas han aprendido viajando y conociendo otras ciudades…

Podemos hacer un listado de todas las ciudades y/o lugares donde han estado y ubicarlas en un mapa. Os proponemos varias opciones:

1. Un mapa en tamaño real, en el que el alumnado pueda poner su foto o un cartel con su nombre y dónde ha estado. De esta forma, los alumnos y alumnas podrán explicar algunas cosas que han aprendido de ese viaje. Como acción previa, se puede pedir que para la sesión traigan un objeto, una fotografía o el nombre del lugar que han visitado en sus vacaciones, y, según los lugares visitados por nuestros alumnos y alumnas, prepararemos un mapa del mundo o un mapa de España.

2. Mapa en el suelo. Dependiendo de los lugares que vayan diciendo los alumnos y alumnas, nos iremos situando físicamente en el sitio donde cada alumno o alumna haya pasado sus vacaciones. De esta manera, observaremos las distancias a las que ha estado cada uno en vacaciones, de forma visual e interactiva, aprovechando también para que nos expliquen qué han visto, conocido o aprendido de ese lugar.

Si utilizamos este tipo de actividades antes de empezar los proyectos, estamos partiendo de situaciones reales y experiencias vividas para trabajar la temática curricular que nos hayamos propuesto. Así, también, cumplimos con los objetivos didácticos que se proponen en los proyectos:

a) Conocer su propio cuerpo y el de los otros, sus posibilidades de acción, y aprender a respetar las diferencias.

b) Observar y explorar su entorno familiar, natural y social. Conocer y apreciar algunas de sus características y costumbres y participar activamente, de forma gradual, en actividades sociales y culturales del entorno.

c) Adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales.

d) Desarrollar sus capacidades afectivas.

e) Relacionarse con los demás y adquirir progresivamente pautas elementales de convivencia y relación social, así como ejercitarse en la resolución pacífica de conflictos.

f) Desarrollar habilidades comunicativas en diferentes lenguajes y formas de expresión.

g) Iniciarse en las habilidades lógico-matemáticas, en la lectoescritura y en el movimiento, el gesto y el ritmo.

*Objetivos extraídos de la programación del proyecto «La vuelta al mundo».

De esta forma, los proyectos adquieren más significatividad para nuestro alumnado, aunque seguro que vosotras y vosotros también tenéis muchas ideas para conectar los proyectos con las experiencias veraniegas del alumnado. ¿Nos ponemos a trabajar?