Ideas clave para una buena aplicación de la secuencia de un proyecto

Muchos de vosotros y vosotras estaréis ahora mismo inmersos en la tarea de preparar programaciones, actividades y proyectos para este nuevo curso. Para ayudaros en el proceso, repasamos en este artículo las principales claves de las tres fases de un proyecto: inicial, desarrollo y final, seguidas de algunos consejos y recordatorios para que vuestros proyectos de este año sean aún mejores que los del año pasado. ¿Empezamos? ¡Vamos allá!

La fase inicial

Como ya vimos en el artículo dedicado a la fase inicial de los proyectos: Etapa inicial de un proyecto: el punto de partida, la finalidad principal es la de preparar al alumnado para el aprendizaje. Para ello, las actividades tendrán que cumplir los siguientes requisitos:

  • Presentar el tema de forma motivadora.
  • Evaluar y activar los conocimientos previos de alumnos y alumnas.
  • Compartir objetivos de aprendizaje y criterios de evaluación.
  • Anticipar y planificar las acciones y tareas necesarias para dar respuesta a la situación inicial.

En esta primera fase, resulta interesante tener en cuenta los siguientes consejos a la hora de planificar las actividades:

  ●        Preparar algunas preguntas para iniciar un debate sobre el tema que trabajaremos en el proyecto. De esta manera, generamos interés por el tema de trabajo y, a la vez, identificamos los conocimientos previos del alumnado.

●        Presentar la rúbrica de evaluación que utilizaremos al finalizar el proyecto o utilizar una base de orientación. Estos dos instrumentos nos permitirán dar a conocer los objetivos de aprendizaje y criterios de evaluación a la vez que se anticipan las tareas que serán necesarias durante el proyecto.

También podéis leer al artículo Gamificamos el proyecto «Nuestros antepasados los romanos» para Educación Primaria como ejemplo de aplicación de estrategias de gamificación y personalización de los proyectos.

La fase de desarrollo

En el artículo Guía para llevar a cabo las tareas de investigación aprendimos que, a menudo, esta fase es la más larga del proceso de un proyecto de aprendizaje. Recordad que las actividades que proponemos en este momento tienen que ir enfocadas a:

  • Introducción de contenidos.
  • Regulación y autorregulación del aprendizaje.
  • Regulación de las estrategias.

Así pues, durante esta fase se llevarán a cabo, sobre todo, las tareas de investigación y tratamiento de la información con actividades concretas para comprobar el correcto funcionamiento del proceso. Para asegurar que todas estas actividades cumplen los requisitos anteriormente explicados, se pueden seguir los siguientes consejos:

  ●        El uso de estructuras cooperativas en este momento del proyecto, sin olvidar las actividades individuales, ayudará a fomentar el aprendizaje social, basado en la interacción entre los miembros del equipo.

●        Los organizadores gráficos pueden ser un buen soporte para trabajar la información recogida durante las tareas de investigación. Además, ayudan a desarrollar las habilidades y capacidades relacionadas con el tratamiento de la información.

●        Recordar la rúbrica o base de orientación, en caso de que hagamos uso de este tipo de instrumentos, para validar que las tareas realizadas están alineadas con la consecución de los objetivos establecidos.

La fase final

Esta fase es de síntesis. Como ya vimos en el artículo Qué actividades trabajaremos en la fase final, los requisitos que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar las actividades en esta fase son los siguientes:

  • Presentar la resolución de la situación inicial.
  • Aplicar los nuevos aprendizajes en contextos diversos.
  • Reflexionar sobre lo que se ha aprendido y cómo se ha aprendido.

Para esta última fase de los proyectos, hay algunos consejos que es importante recordar al plantear las actividades. Algunos de ellos podrían ser:

  ●        Aprovechar la tarea de presentación de los resultados para fomentar y valorar también las habilidades comunicativas del alumnado.

●        Proponer actividades que ayuden al alumnado a reflexionar sobre su propio aprendizaje: qué he aprendido y cómo lo he aprendido.

●        Proponer algunas actividades descontextualizadas que permitan al alumnado aplicar los conocimientos adquiridos en otras situaciones.

Esperamos que con este artículo hayamos podido ayudaros a refrescar algunas ideas de cara a retomar el trabajo por proyectos para este nuevo curso. Recordad que estos consejos son orientativos y que podéis aprovecharlos tal y como os los explicamos o bien adaptarlos para que se ajusten mejor a vuestras necesidades.

Y no olvidéis que, si tenéis otras ideas y consejos que queráis compartir con otros profesores, podéis dejarlos en la sección de comentarios.

¡Buen inicio de curso a todos y todas!

Trabajando por proyectos en el CEIP Josefa Amar y Borbón

Arrancamos el nuevo curso y quizá nos hemos propuesto incluir en la programación algún proyecto. La profesora Toñi Morcillo Barrilero, del CEIP Josefa Amar y Borbón, de Zaragoza, ha compartido con nosotros su experiencia con Santillana Proyectos para que nos hagamos una idea de cómo son, qué implica su realización, etc.

En el siguiente artículo voy a contaros cómo la metodología de proyectos no es exclusiva de Educación Infantil y los cursos de los niños y niñas más pequeños de la etapa de Primaria. En el CEIP Josefa Amar y Borbón, de Zaragoza, desarrollé el proyecto «Somos exploradores», del nivel III, de la editorial Santillana con mis 25 alumnos de sexto de Primaria.

Durante tres meses, acompañaron a Marco Polo en sus viajes por Asia y descubrieron América junto con Cristóbal Colón, encontraron al mismísimo doctor Livingston, escalaron el Everest y en la Antártida los esperaban Amundsen y Scott.

A través de sus viajes, los alumnos han aprendido la evolución de los métodos de conservación de los alimentos, el perfeccionamiento de los tejidos para que abriguen sin que pesen, el avance de las medicinas gracias a las vacunas, y hasta han conocido curiosos instrumentos de navegación de diferentes épocas.

Cómo trabajamos por proyectos

Trabajar por proyectos es una gratificante aventura en la que todos exploramos el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los alumnos y alumnas protagonistas de este proyecto han trabajado por grupos cooperativos de cuatro alumnos, desarrollando la autonomía personal y favoreciendo las relaciones interpersonales. Todos aquellos que tenían tabletas propias en su casa las han traído a la escuela para trabajar con ellas, y aquellos que no disponían de este recurso TIC han utilizado las tabletas del colegio. El proyecto se ha llevado a cabo a través del soporte digital de la editorial Santillana, una web cerrada donde los alumnos pueden encontrar todo tipo de recursos: vídeos, fotografías, testimonios, esquemas, definiciones, mapas, etc.

No solo hemos utilizado el material de la editorial, sino que hemos ampliado actividades relacionadas, sobre todo, con el área de Lengua. Así, les hemos propuesto lecturas relativas al tema para, a partir de ellas, trabajar el vocabulario, la gramática y la sintaxis. Se han realizado murales de cada una de las épocas trabajadas, buscando siempre la relación entre los diferentes hechos históricos, y se han elaborado maquetas e instrumentos de diversos objetos estudiados.

En esta metodología se parte de una o varias preguntas iniciales que nacen de la curiosidad e intereses de los alumnos. A partir de ellas, comienza la investigación que dará lugar a un producto final, en nuestro caso los murales sobre lo aprendido y la película elaborada a modo de resumen en la que los alumnos viajan a través del tiempo. La difusión es una parte importante en el aprendizaje por proyectos y, en nuestro caso, lo hicimos subiendo el producto final a la web del centro, al blog del aula, y realizamos una sesión de difusión para las familias en la que, en horario lectivo, los chicos y chicas expusieron sus conclusiones y se proyectó la película elaborada.

Posteriormente, uno de los periódicos de la ciudad publicó nuestra experiencia.

El proyecto ha profundizado en la adquisición de todas las competencias clave y, asimismo, ha trabajado objetivos y contenidos de las áreas de Lengua, Matemáticas, Ciencias de la Naturaleza, Ciencias Sociales, Educación Plástica y Valores Sociales y Cívicos.

La evaluación

La evaluación del proyecto es una evaluación del proceso; lo que importa no es tanto el producto final, sino las competencias adquiridas a lo largo del proceso de aprendizaje. Esta evaluación permite que el alumno, en todo momento, sepa en qué lugar del proceso se encuentra: lo que ha aprendido y lo que le queda por aprender.

Como instrumentos de evaluación se han utilizado el porfolio y las rúbricas, evaluando tanto el proyecto como el trabajo cooperativo, sin olvidar la evaluación de la propia práctica docente, la cual nos permite detectar errores y realizar propuestas de mejora para próximos proyectos.

Para la evaluación de los aprendizajes se usó el porfolio individual, al cual cada alumno iba incorporando de forma cronológica los trabajos realizados: lecturas, esquemas, dibujos, actividades, mapas, etc., elaborando una portada para su entrega al final del proyecto. Y, a su vez, estos se evaluaron mediante una rúbrica.

Respecto a la evaluación del trabajo cooperativo, también se usó la rúbrica como instrumento de evaluación.

Esta evaluación del proceso se hizo en tres momentos a lo largo del proyecto (al final de cada mes), valiéndonos de los modelos de rúbricas facilitados por la guía del proyecto, y esta evaluación fue realizada por los propios alumnos (autoevaluación).

Con esta metodología se dota al alumnado de estrategias y herramientas para resolver problemas atendiendo a la individualidad de cada uno de ellos, teniendo siempre presente la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner.

Para concluir, me gustaría enumerar las fortalezas del proyecto llevado a cabo:

  • Formato y diseño del cuaderno del alumno.
  • Los recursos web.
  • Las rúbricas para la evaluación.
  • El contenido propio del proyecto, en este caso todo lo relativo a los descubrimientos a lo largo de la historia.
  • La elaboración del porfolio.
  • Las actividades manipulativas de construcción de inventos como la brújula.
  • La reflexión sobre el trabajo que se incluye al final de cada apartado de contenido.

Agradecemos a Toñi Morcillo Barrilero su colaboración con este blog y esperamos que su experiencia os facilite la aplicación de Santillana Proyectos en vuestras aulas.

Orientaciones para el comienzo de curso

Empieza un nuevo curso y, para algunos de nosotros, comienza un nuevo reto: introducir el trabajo por proyectos en las aulas. Todos somos conscientes de la dificultad y la necesidad de programar y de planificar nuestra actuación docente. El objeto del presente artículo, tras el merecido periodo de vacaciones, no es otro que ofrecer una serie de indicaciones y propuestas en dicha organización y planificación del nuevo curso.

A continuación, os ofrecemos orientaciones referidas a una serie de cuestiones que se han de tener en cuenta antes de comenzar con la puesta en marcha de nuestro proyecto, como son la organización de espacios, decoraciones, información para las familias, agrupamientos de alumnos, metodología, evaluación, entre otros.

Por todo ello cabe preguntarnos: ¿qué acciones se han de tener en cuenta antes de comenzar con mi proyecto?

Informar e implicar a las familias

Una de las cuestiones que debemos plantearnos es la reunión con las familias de inicio de curso. Tanto si ya trabajamos por proyectos como si nos iniciamos en esta metodología, es importante realizar una reunión informativa al inicio de curso en la que abordemos y expliquemos a las familias qué es el trabajo por proyectos (por si no lo conocen), cuáles son sus beneficios, así como informar que con esta metodología van a poder ser partícipes en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas, por lo que vamos a necesitar de su colaboración a lo largo del proyecto en diferentes momentos solicitándoles información, revistas, artículos, cuentos, juegos u otros materiales relacionados con el mismo. También debemos informar que habrá un cambio en la evaluación y los agrupamientos que trataremos más adelante.

En el artículo «Explicar el trabajo por proyectos en la reunión con las familias» podéis recoger ideas sobre cómo afrontar esta reunión inicial.

La programación

Tendremos que programar y temporalizar las sesiones de nuestro proyecto dentro del curso y/o trimestre. Conocer el número de sesiones que va a ocupar el proyecto nos ayudará a saber la duración de este, aunque no debemos olvidar el carácter abierto y flexible que ha de tener nuestra programación. La temporalización dependerá del nivel en el que se encuentre nuestro alumnado, como la implicación en el proyecto de diferentes áreas. Es decir, si lo abordaremos de manera disciplinar o interdisciplinar, implicando diferentes áreas del currículo. Pensemos que, cuantas más áreas de conocimiento abordemos, más significativo y funcional será el aprendizaje para los alumnos.

Del mismo modo, tendremos que planificar y organizar nuestro evento inicial. Por eso buscaremos una propuesta atractiva y motivadora con la que despertemos la curiosidad e interés del niño o niña, al mismo tiempo que provocamos un conflicto cognitivo que le lleve a la necesidad de querer aprender los contenidos del proyecto. En Santillana Proyectos ya tenemos una propuesta de cómo hacer el evento inicial, pero siempre podemos contextualizarlo a las condiciones de nuestro centro, alumnos, municipio, etc. En el artículo «Consejos para contextualizar el punto de partida» tenéis más información.

Organizar las salidas del centro

Otro aspecto a tener en cuenta será la planificación y programación de posibles salidas o actividades fuera del aula, como pueden ser excursiones, visitas o talleres relacionados con el proyecto, y que deberán organizarse y temporalizar con la suficiente antelación atendiendo a los posibles desplazamientos, utilización de espacios dentro o fuera del centro y/o la recogida de las correspondientes autorizaciones, así como la utilización de aquellos recursos de los que precisemos.

La agrupación del alumnado

Los agrupamientos y la disposición de los alumnos en el aula es otro de los aspectos que debemos considerar. Santillana Proyectos está orientado para trabajar a partir de equipos cooperativos, por lo que a la hora de realizar los equipos hay que tener en cuenta las consideraciones de esta metodología.

Si nos iniciamos en dicha metodología, será importante seguir los ámbitos que esta propone para una correcta implementación y aprendizaje del trabajo cooperativo. Por ejemplo, podríamos empezar el curso en las primeras sesiones con algunas dinámicas de cohesión de grupo como puede ser la tela de araña; yo guío, yo confío; qué piensan los demás de mí; pies atados; nudo humano…, entre otras.

Preparación del aula

En cuanto a la decoración, si decidimos utilizar el trabajo cooperativo, resulta de gran ayuda para el alumnado la colocación de carteles en las paredes, mesas y/o tablones con los diferentes roles y normas para su desempeño.

Por otro lado, la elaboración de un mural de seguimiento de aquellas tareas de investigación y trabajos realizados por los alumnos y alumnas nos ayudará a dejar patente los contenidos trabajados de manera visual para poder repasarlos con los niños y niñas o, incluso, mostrarlos si decidiéramos hacer una jornada de convivencia con las familias. En dicha jornada podríamos también dar a conocer nuestro producto final, que recordemos que puede ser muy variado, desde la creación de un artefacto, maqueta o jornada de concienciación hasta una obra de teatro. Por tanto, tendremos que programar y organizar dicha jornada con la dirección del centro, así como informar a las familias.

No debemos olvidar tampoco cómo queremos evaluar atendiendo a los tres momentos clave: la evaluación inicial (al comienzo del proyecto), la evaluación formativa (durante las tareas) y la evaluación final (tras la elaboración del producto final).

Estos son los principales aspectos y cuestiones que debemos plantearnos en este momento de inicio del curso y de inicio de los proyectos. Esperamos que os sirvan de ayuda a la hora de poner en marcha vuestro proyecto.