Propuestas prácticas de aprendizaje cooperativo en Santillana Proyectos

Santillana Proyectos nos propone utilizar el aprendizaje cooperativo y nosotros, Sandra y Sergio, tutores de 2.º de Educación Primaria del colegio Santa Ana de Monzón, no hemos desperdiciado la oportunidad de trabajar con esta metodología. En este artículo queremos contaros nuestra experiencia.

En nuestro centro llevamos ya años apostando por el aprendizaje cooperativo y, al conjugarlo ahora con el método de Santillana Proyectos, nos hemos servido de:

  • Las indicaciones que nos proporcionan los cuadernillos, con pistas sobre cómo plantear cada actividad.
  • La utilización de estructuras simples y complejas de aprendizaje cooperativo, con las que ya habíamos trabajado

Nuestros alumnos y alumnas deben ser conscientes de que viven en sociedad y de que, a lo largo de su vida, tendrán que tomar decisiones, buscar soluciones, llegar a acuerdos, tener responsabilidades… teniendo en cuenta a los demás y no únicamente su opinión o lo que ellos quieren. Ahora, con sus compañeros de clase, deberán enfrentarse a trabajos en equipo, asumiendo roles y responsabilidades y siendo parte del resultado final.

ESTRUCTURAS SIMPLES

Sobre estructuras simples de aprendizaje cooperativo podemos encontrar una amplia bibliografía. No os vamos a explicar aquí en qué consiste cada una de ellas, pero sí cómo las hemos utilizado en el aula. Las que nosotros hemos puesto en práctica son:

  • Lecturas compartidas:  esta estructura nos ha permitido la implicación de todo el grupo en el trabajo con los proyectos «Contamos historias de animales» o «Contamos historias sobre plantas»: todos han tenido que leer una parte del cuento y estar atentos a la lectura de los compañeros para poder participar de la actividad. La lectura compartida favorece la lectura en voz alta y potencia la atención del alumnado en el cuento, así como la comprensión y expresión oral.

  

  • 1-2-4: hemos utilizado esta estructura a la hora de trabajar tareas como, por ejemplo, elaborar un menú saludable dentro del proyecto «¡A merendar!» o buscar una solución para salvar a los animales de un naufragio en «Nuestros amigos los animales». Los alumnos y alumnas aprenden que la aportación de cada miembro del grupo conduce a una solución más completa que si se resolviera de manera individual . Con ello conseguimos que todos hagan su aportación, que comparen con las de sus compañeros, reflexionen sobre lo que ellos aportan, que surjan dudas, que busquen resolver los problemas… antes de ponerla por escrito y modificarla si fuera necesario.

Recordad que en el artículo ¿Cómo podemos trabajar el aprendizaje cooperativo con Santillana Proyectos? tenéis la descripción sobre cómo aplicar esta estructura.

  • Lápices al centro: podemos recurrir a esta estrategia con las propuestas marcadas para trabajar en equipo . Al plantear una actividad, les damos un tiempo de diálogo sobre las posibles soluciones, donde todos los miembros del grupo base dejan los lápices en el centro de la mesa, para después cada uno responder individualmente.

Esta actividad requiere plena atención y comprensión de todos los miembros durante el debate que se genera para, posteriormente, cuando puedan volver a coger sus lápices, plasmar de manera individual el consenso del grupo.

Se puede hacer extensible a la estructura cabezas numeradas, en la que se numera a cada miembro del grupo y se les pide que expongan al resto de la clase la decisión de su equipo de trabajo.

  • Folio giratorio: muy útil para realizar actividades de trabajo en equipo. Hacemos esta actividad en el grupo base para posteriormente ponerla en común ante el grupo clase . Nos puede servir para identificar sus conocimientos previos o crear listas de elementos de algún contenido concreto (animales vivíparos, frutas, nombres de plantas, alimentos de origen vegetal o animal…). La puesta en común solemos hacerla a modo de juego, puntuando las aportaciones que no se repiten en ningún grupo; de este modo obligamos a repensar sus aportaciones y tiene un punto motivacional más. Es una actividad que les gusta mucho.

ESTRUCTURAS COMPLEJAS

Este tipo de actividades conlleva mayor organización y son más extensas que las anteriores. Además, los roles quedan muy definidos y tienen un nivel de exigencia mayor.

Una de las estructuras complejas que hemos utilizado ha sido la siguiente:

  • El puzle: esta dinámica parte del trabajo de los grupos base para posteriormente crear grupos de expertos mezclando dichos grupos, para finalmente volver de nuevo a los grupos base y compartir lo aprendido. Nosotros lo hemos trabajado tanto con los cuentos sobre animales como con los de las plantas en los proyectos «Contamos historias de animales» o «Contamos historias sobre plantas».

La dinámica fue la siguiente:

  • Seleccionamos cuatro cuentos.
  • A cada miembro del grupo se le asignó un cuento.
  • Los alumnos y alumnas con el mismo cuento se encargaron de leerlo juntos (lectura compartida), resolviendo dudas e intentando comprenderlo.
  • Dentro de ese grupo de expertos, además de leer el cuento, completaron un organizador gráfico consensuando las ideas con el grupo, pero rellenando cada uno el suyo individual.
  • Cada alumno y alumna regresó a su grupo base y contó a sus compañeros el cuento que le había tocado trabajar.

Estas son algunas de las experiencias que hemos llevado a cabo uniendo Santillana Proyectos y el aprendizaje cooperativo, y lo que hemos observado es que nuestros alumnos y alumnas disfrutan mucho de las clases y poco a poco les va resultando extraño realizar actividades donde no tengan que compartir, dialogar o poner en común con sus compañeros.

Se ha escrito mucho sobre el aprendizaje cooperativo, pero para terminar podríamos decir que «lo más hermoso del trabajo en equipo es que siempre tienes a otros de tu lado».

Un saludo.

Sandra Villas y Sergio Gómez.

Ideas clave para una buena aplicación de la secuencia de un proyecto

Muchos de vosotros y vosotras estaréis ahora mismo inmersos en la tarea de preparar programaciones, actividades y proyectos para este nuevo curso. Para ayudaros en el proceso, repasamos en este artículo las principales claves de las tres fases de un proyecto: inicial, desarrollo y final, seguidas de algunos consejos y recordatorios para que vuestros proyectos de este año sean aún mejores que los del año pasado. ¿Empezamos? ¡Vamos allá!

La fase inicial

Como ya vimos en el artículo dedicado a la fase inicial de los proyectos: Etapa inicial de un proyecto: el punto de partida, la finalidad principal es la de preparar al alumnado para el aprendizaje. Para ello, las actividades tendrán que cumplir los siguientes requisitos:

  • Presentar el tema de forma motivadora.
  • Evaluar y activar los conocimientos previos de alumnos y alumnas.
  • Compartir objetivos de aprendizaje y criterios de evaluación.
  • Anticipar y planificar las acciones y tareas necesarias para dar respuesta a la situación inicial.

En esta primera fase, resulta interesante tener en cuenta los siguientes consejos a la hora de planificar las actividades:

  ●        Preparar algunas preguntas para iniciar un debate sobre el tema que trabajaremos en el proyecto. De esta manera, generamos interés por el tema de trabajo y, a la vez, identificamos los conocimientos previos del alumnado.

●        Presentar la rúbrica de evaluación que utilizaremos al finalizar el proyecto o utilizar una base de orientación. Estos dos instrumentos nos permitirán dar a conocer los objetivos de aprendizaje y criterios de evaluación a la vez que se anticipan las tareas que serán necesarias durante el proyecto.

También podéis leer al artículo Gamificamos el proyecto «Nuestros antepasados los romanos» para Educación Primaria como ejemplo de aplicación de estrategias de gamificación y personalización de los proyectos.

La fase de desarrollo

En el artículo Guía para llevar a cabo las tareas de investigación aprendimos que, a menudo, esta fase es la más larga del proceso de un proyecto de aprendizaje. Recordad que las actividades que proponemos en este momento tienen que ir enfocadas a:

  • Introducción de contenidos.
  • Regulación y autorregulación del aprendizaje.
  • Regulación de las estrategias.

Así pues, durante esta fase se llevarán a cabo, sobre todo, las tareas de investigación y tratamiento de la información con actividades concretas para comprobar el correcto funcionamiento del proceso. Para asegurar que todas estas actividades cumplen los requisitos anteriormente explicados, se pueden seguir los siguientes consejos:

  ●        El uso de estructuras cooperativas en este momento del proyecto, sin olvidar las actividades individuales, ayudará a fomentar el aprendizaje social, basado en la interacción entre los miembros del equipo.

●        Los organizadores gráficos pueden ser un buen soporte para trabajar la información recogida durante las tareas de investigación. Además, ayudan a desarrollar las habilidades y capacidades relacionadas con el tratamiento de la información.

●        Recordar la rúbrica o base de orientación, en caso de que hagamos uso de este tipo de instrumentos, para validar que las tareas realizadas están alineadas con la consecución de los objetivos establecidos.

La fase final

Esta fase es de síntesis. Como ya vimos en el artículo Qué actividades trabajaremos en la fase final, los requisitos que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar las actividades en esta fase son los siguientes:

  • Presentar la resolución de la situación inicial.
  • Aplicar los nuevos aprendizajes en contextos diversos.
  • Reflexionar sobre lo que se ha aprendido y cómo se ha aprendido.

Para esta última fase de los proyectos, hay algunos consejos que es importante recordar al plantear las actividades. Algunos de ellos podrían ser:

  ●        Aprovechar la tarea de presentación de los resultados para fomentar y valorar también las habilidades comunicativas del alumnado.

●        Proponer actividades que ayuden al alumnado a reflexionar sobre su propio aprendizaje: qué he aprendido y cómo lo he aprendido.

●        Proponer algunas actividades descontextualizadas que permitan al alumnado aplicar los conocimientos adquiridos en otras situaciones.

Esperamos que con este artículo hayamos podido ayudaros a refrescar algunas ideas de cara a retomar el trabajo por proyectos para este nuevo curso. Recordad que estos consejos son orientativos y que podéis aprovecharlos tal y como os los explicamos o bien adaptarlos para que se ajusten mejor a vuestras necesidades.

Y no olvidéis que, si tenéis otras ideas y consejos que queráis compartir con otros profesores, podéis dejarlos en la sección de comentarios.

¡Buen inicio de curso a todos y todas!