¡Mis derechos terminan donde empiezan los tuyos!

Parece obvio que desde el ámbito educativo debemos promover el respeto, la escucha y la participación entre nuestro alumnado, pero no siempre se consigue.

Aprovechando que el 10 de diciembre se celebra el Día de los Derechos Humanos, queríamos publicar un artículo que hablara de la importancia de sentirse escuchado y respetado por los demás.

La asamblea es una herramienta que permite la organización de la cooperación en la clase y contribuye a la puesta en práctica de una democracia directa en la escuela. Es un recurso que promueve el respeto, la convivencia y la participación del alumnado.

¿Cómo podemos trabajar en asamblea?

  • La asamblea ha de ser un momento de encuentro para intercambiar y compartir ideas por parte de nuestro alumnado, siempre desde el respeto. Es por ello por lo que debemos dejar que todos se expresen (desde quienes son más habladores y participativos hasta los más tímidos o reservados), ya que cada persona aporta y necesita ser escuchada.
  • Es importante que establezcamos turnos para hablar y dejemos que se expresen las ideas en un clima de confianza y de respeto.
  • A la hora de realizar la asamblea conviene respetar los turnos para hablar y el tiempo. Debemos dejar que todos tengan su momento para expresarse y comunicarse con libertad.
  • Hay que entender la asamblea como una tarea flexible que no ha de tener la duración que teníamos programada, sino adaptarnos a las necesidades de nuestro alumnado en cada momento. Entender y darnos cuenta de que habrá días en los que debamos alargar el tiempo de asamblea, porque de ella están surgiendo ideas interesantes o nuevas propuestas de tareas que no nos habíamos planteado y que resultan muy motivadoras.
  • También hay que tener en cuenta todas las opiniones y propuestas si queremos que el alumnado se implique en la organización y el trabajo de clase.
  • Otro aspecto que debemos considerar es favorecer un clima de aula y de aprendizaje adecuado, por lo que nuestro rol será muy importante. No olvidemos ser amables, utilizar un tono de voz adecuado, crear un ambiente acogedor en el que todos se sientan respetados y arropados emocionalmente.

¿Cómo se realiza y se dirige la asamblea?

  • Es fundamental que todo el alumnado se vea la cara. Una buena forma de conseguirlo es colocándonos en semicírculo o en forma de U.
  • A la hora de gestionar la participación de los estudiantes, podemos establecer diferentes estrategias: seguir un orden establecido, utilizar la lista de clase, tener preparados unos palos con su nombre que extraemos de un bote al azar, o cualquier otra estrategia que se nos ocurra.
  • Además, podemos designar entre nuestro alumnado diferentes roles, como el de moderador o moderadora (establece los turnos de palabra) y el de secretaria o secretario (toma nota de todos los acuerdos tomados).
  • Se recomienda establecer previamente los puntos que queremos tratar y solicitar a quienes ejercen la función de secretario o secretaria que los anoten en la pizarra. 
  • Si tenemos varios puntos que tratar, los moderadores o moderadoras serán quienes decidan, bajo consenso, cuándo pasar a otro punto, y los secretarios o secretarias (u otra persona elegida) se encargarán de ir marcando en la pizarra los puntos abordados.

¿En qué momentos de los proyectos podemos aplicar la asamblea?

La asamblea se puede utilizar en cualquier momento o fase del proyecto:

  • Al principio del proyecto, para saber los conocimientos previos y conocer cuáles son sus intereses.
  • Durante las tareas de investigación o al finalizar el proyecto, para extraer conclusiones.
  • También podemos utilizarla al principio de cada tarea de investigación para recordar lo trabajado con anterioridad y anticipar y organizar el trabajo en esa sesión tal y como os explicamos en el artículo “Mural de seguimiento. Una herramienta para no perder el hilo”.

Como podéis ver, la asamblea es una herramienta que podemos utilizar en el aula como instrumento facilitador del aprendizaje en cualquier momento de nuestro proyecto. Pero la asamblea también es una técnica que nos puede servir para aceptar, respetar y escuchar a los demás; al mismo tiempo, favorece la participación, implicación y organización de las tareas por parte de nuestro alumnado.

Recordad que los contenidos relacionados con el Día de los Derechos Humanos se deben trabajar para reconocerlos e identificarlos y, además, se deben vivir. Es una cuestión de saber, saber hacer y ser y, aunque tienen un día señalado, todos los días deberían trabajarse.



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