Consejos para sacar partido de la neuroeducación en Santillana Proyectos

Gracias al estudio del cerebro, el conjunto de ciencias que estudian el funcionamiento de este misterioso e importante órgano han ayudado a confirmar algunas de las hipótesis que tenían los teóricos del aprendizaje. De la misma forma, las investigaciones llevadas a cabo también han permitido refutar ciertos aspectos que ahora se consideran erróneos y descartar su uso en los procesos educativos. Sí, estamos hablando de la neuroeducación. ¿Sabes qué relación tiene con Santillana Proyectos? A continuación, te explicamos cómo sacar provecho a todo este conocimiento.

Para ello, vamos a basarnos en aquello que nos dice la neurociencia sobre el cerebro para comentar sobre tres ideas que podemos aplicar a nuestros proyectos de aprendizaje.

Al cerebro le gustan las sorpresas

Esta primera idea seguramente no os va a llamar demasiado la atención, ya que parece evidente que aquello que causa sorpresa, por definición, tiende a focalizar nuestra atención. Por eso, este es el efecto que queremos conseguir: que lo inesperado o aquello que no se había anticipado atrape la atención del cerebro. Teniendo en cuenta que la atención es un bien muy preciado en procesos de aprendizaje, parece buena idea incorporar una buena dosis de sorpresa a la hora de presentar el tema del proyecto.

Por otra parte, una sorpresa puede llevar asociado un efecto conocido como disonancia o conflicto cognitivo, algo que rompe con los esquemas previos del cerebro, que no encaja y pone en funcionamiento el cerebro con el objetivo de resolver dicho conflicto o disonancia. Este proceso es especialmente importante porque suele preceder a un incremento de la curiosidad, que, a su vez, es una de las emociones que ayudan a mejorar el aprendizaje y que nos ayudará a mantener la atención de nuestro alumnado en el proyecto.

De esta forma, presentar el tema del proyecto mediante el uso de la sorpresa e intentando crear un conflicto cognitivo en el alumnado son dos ideas que, según la neurociencia, pueden resultar de gran ayuda para mejorar su rendimiento durante el desarrollo de un proyecto de aprendizaje. Tenéis algunos ejemplos de propuestas en los siguientes artículos:

El cerebro trabaja mejor acompañado

Otra de las ideas que hace tiempo que se sabe que funciona en el ámbito educativo, y que la neurociencia ha podido confirmar, es la disposición del cerebro para aprender junto con otros cerebros. Se ha demostrado que al cerebro le gusta trabajar en compañía y que se vuelve mucho más activo cuando realiza actividades de forma cooperativa con otros cerebros. Numerosos estudios llevados a cabo parecen haber concluido que la mejora del rendimiento académico y las relaciones satisfactorias entre compañeras y compañeros dependen más del trabajo cooperativo en el aula que del trabajo individual o competitivo. Esa conclusión pone de relieve que existe una correlación entre ambos factores: el rendimiento académico y las relaciones satisfactorias entre el alumnado.

Esta idea es aplicable también a la metodología del aprendizaje por proyectos, en los que, a menudo, disponemos de diversas tareas de aprendizaje concretas que se pueden llevar a cabo de forma cooperativa.

Para realizarlo de manera adecuada es importante tener en cuenta los cuatro principios del aprendizaje cooperativo:

  • Interdependencia positiva.
  • Interacción cara a cara.
  • Responsabilidad individual y grupal.
  • Habilidades sociales.

Recordad que en los siguientes artículos tenéis algunas propuestas para aplicar el aprendizaje cooperativo en Santillana Proyectos.

Cuéntale una historia a tu cerebro

Finalmente, terminamos esta lista de ideas con una idea que es especialmente interesante. Según la neurociencia, el cerebro de las personas tiende a recordar más las historias que los datos individuales. Es decir, el alumnado aprenderá mejor si los contenidos que se están trabajando se pueden presentar de forma que hilvanen algún tipo de narración. De esta forma, los datos aislados se relacionan con otros, permitiendo que el cerebro pueda fijarlos mejor, mediante los procesos de memorización, y, en consecuencia, también puede recuperarlos más adelante gracias a estas relaciones establecidas en forma de narración.

Esta idea es especialmente interesante en el ámbito de los proyectos y, por eso, los proyectos de Santillana disponen de un hilo conductor a través de sus diferentes fases. Así pues, una buena idea para mejorar el proceso de aprendizaje podría ser desarrollar este hilo conductor en forma de una pequeña historia.

En este caso, lo que buscamos es intentar fomentar un estado emocional que sea propicio para el aprendizaje, centrando la atención del alumnado y ayudando a fijar, mediante la combinación de un hilo conductor y un estado emocional adecuado, aquello que están trabajando a través del proyecto de aprendizaje.

En alguna ocasión os hemos hecho alguna propuesta en este sentido, que podéis recuperar en estos enlaces:

Esperamos que este artículo sea de vuestro interés y que, como mínimo, haya podido captar durante unos momentos la atención de vuestro cerebro. Si tenéis más propuestas sobre cómo aplicar estas ideas a alguno de nuestros proyectos, podéis dejarlas en la caja de comentarios.

¡Hasta la próxima!



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