20 de noviembre: Día Mundial de los Derechos del Niño. ¿Cómo realizar un proyecto?

En artículos anteriores os proponíamos tareas que relacionaban Santillana Proyectos con la celebración de ciertas efemérides, como el Día Mundial de la Alimentación, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora o el Día Internacional de la Salud.

En este caso queremos ir un poco más allá y proponeros un miniproyecto al hilo de la celebración del Día Mundial de los Derechos del Niño, sin olvidar las diferentes fases que componen la elaboración de un proyecto: punto de partida, tareas de investigación y elaboración del producto final.

Además, si estás trabajando en concreto con los proyectos «Vivimos juntos», «Construimos juguetes» o «Recuperamos un pueblo», la primera fase te sirve para mostrar qué se recuerda este día. La vinculación a Santillana Proyectos puede realizarse con preguntas como las siguientes: ¿Cómo cuidan de los niños y niñas en nuestro pueblo, ciudad o barrio?, ¿qué espacios para conocer y jugar con otros niños y niñas hay en nuestro pueblo, ciudad o barrio? Después, se puede salir a conocer nuestro entorno, nuestros espacios de juego e incluso compartir los juguetes que hemos creado.

Comenzamos viendo el vídeo «Por mí y por todos mis compañeros» de UNICEF .

En este corto, un niño simula estar jugando al escondite y va nombrando a niñas y niños del mundo que sufren desprotección. Se trata de una campaña de concienciación sobre la vulneración de los derechos en la infancia.

Tras ver el vídeo generamos un debate sobre el mismo. Para ello podemos utilizar la rutina de pensamiento Veo, Pienso, Me pregunto como instrumento para plantear una evaluación inicial y así poder valorar los conocimientos y experiencias previas del alumnado, al mismo tiempo que activamos su motivación para iniciar el proyecto.

Si nuestro alumnado no está habituado a desarrollar este tipo de estrategias de cultura de pensamiento, podemos plantear igualmente un debate o incluso realizar una ficha con preguntas que generen la reflexión sobre el vídeo. Estas podrían ser, entre otras, las siguientes: ¿A qué estaba jugando el niño? ¿A qué niños y niñas nombraba? ¿Creéis que son amigos suyos? ¿Qué les sucedía? ¿Pensáis que han decidido vivir así? ¿Os parece justo? En realidad, ¿están jugando? ¿Creéis que deberíamos tener todos los mismos derechos? ¿Por qué creéis que dicen que esto no es un juego de niños?

Una vez activados los conocimientos previos y la curiosidad del alumnado, les lanzamos el reto de realizar, como producto final del proyecto, una campaña de concienciación sobre la importancia de luchar contra la vulneración de los derechos de la infancia en el mundo.

A continuación, les mostramos los contenidos que vamos a trabajar y lo que necesitamos saber para realizar nuestro producto final. Pero, antes de pasar a la siguiente fase del proyecto, es conveniente establecer cómo vamos a organizarnos y pasar a formar los equipos de trabajo.

En esta fase abordamos los diferentes aspectos que queremos trabajar a través de tareas organizadas en fichas de trabajo. En algunas les proponemos actividades de investigación para documentarse sobre diversas cuestiones. En otras, en cambio, les pedimos realizar algún producto intermedio (texto escrito, mural, manualidad, esquema…) en el que deberán plasmar lo aprendido y que nos servirá a su vez como subproducto de nuestro producto final.

A modo de ejemplo, planteamos tareas en las que respondan a cuestiones como: ¿Cuándo se celebra el Día Mundial de los Derechos del Niño? ¿Qué día se celebra? ¿Desde cuándo se celebra este día? ¿Sabes qué se celebra? ¿Para qué sirve el Día Mundial de los Derechos del Niño? ¿Sabéis cuáles son vuestros derechos? ¿Qué es la ONU? ¿Por qué se conmemora este día? ¿Lo veis necesario?

*Páginas en las que podrían buscar información www.guiainfantil.com y www.unicef.es.

Muchas de estas tareas pueden plantearse con la finalidad de generar un mural con imágenes reales o con dibujos realizados por el alumnado que podrán utilizarse posteriormente en la campaña de concienciación a modo de exposición. Por ejemplo, en la tarea relacionada con la cuestión ¿Sabéis cuáles son vuestros derechos?, pueden hacer un mural o cartel a modo de decálogo con los diez principios que estableció la ONU el 20 de noviembre de 1959.

Otro subproducto puede ser la elaboración de un díptico o tríptico en el que se aborden los aspectos tratados.

La fase final del proyecto consiste, en nuestro caso, en la realización de una campaña de concienciación sobre los derechos de la infancia que podemos hacer coincidir con el 20 de noviembre (día en que se celebra el Día Mundial de los Derechos del Niño) y organizar una jornada de puertas abiertas en el centro. En dicha campaña, los alumnos y alumnas pueden organizar una exposición con diferentes espacios y materiales con nuestra ayuda. De forma paralela se puede evaluar o valorar el trabajo realizado tanto por parte del alumnado (autoevaluación) como por nuestra parte.

Con este proyecto nos marcamos como objetivo concienciar a la ciudadanía de que la infancia es el colectivo más vulnerable y que, por tanto, sufre más las crisis y los problemas del planeta. Pero, sobre todo, queremos que nuestro alumnado tome conciencia de cuáles son sus derechos y de la necesidad de luchar por una sociedad más justa en la que no se vulneren.

Tres ideas para facilitar la implementación de los proyectos de Santillana

Bienvenidos a un nuevo artículo sobre la implementación de los proyectos de Santillana en el aula. La finalidad del presente artículo es realizar un repaso a uno de nuestros proyectos con el objetivo de ir conociendo algunos trucos y estrategias que nos pueden ser de utilidad a la hora de llevar a la práctica este u otros proyectos.

Para ello, en este caso, utilizaremos el proyecto No malgastes energía, que trata sobre las fuentes de energía y las formas en las que afecta al medioambiente su obtención y utilización.

Como podréis ver, se trata de un proyecto de nivel III, es decir, considerado adecuado para el alumnado de 5.º y 6.º de Primaria y, como el resto de los proyectos de aprendizaje, está estructurado en tres etapas: “Punto de partida”, “Tareas de investigación” y “Finalizamos el proyecto”. A continuación, haremos un repaso a las actividades propuestas para dichas etapas mediante el cual aprovecharemos para enlazar con algunos artículos que puedan resultar interesantes y explicar nuevas ideas, trucos y consejos que sean de utilidad a la hora de llevarlo a cabo con nuestro alumnado. ¿Empezamos?

 

Primeros pasos

Como en cada uno de los proyectos de Santillana, empezamos realizando algunas actividades para preparar al alumnado para el aprendizaje. En concreto, estas actividades se dividen en actividades de motivación, seguidas por una explicación general de en qué consiste el proyecto y, finalmente, algunas actividades sobre conocimientos previos.

Una manera diferente de trabajar este último tipo de actividades, las de conocimientos previos del alumnado, es mediante las rutinas del pensamiento. Es una técnica o estrategia concreta que tiene como objetivo guiar la forma en la que se lleva a cabo la reflexión sobre un tema. En el caso que nos ocupa, os proponemos una estrategia especialmente interesante:

CSI: Color-Símbolo-Imagen. Esta rutina es muy útil para guiar el pensamiento no verbal y aflorar otra clase de reflexiones a partir de los tres elementos que aparecen en la denominación: colores, símbolos e imágenes.

En este proyecto en concreto, la rutina CSI se podría llevar a cabo al final del punto de partida, en la actividad en la que se pide a los alumnos y alumnas que cuenten todo lo que sepan sobre unos determinados conceptos (calentamiento global, capa de ozono…). Para ello, la actividad con esta rutina consiste en elegir uno de los conceptos y, mediante el organizador gráfico correspondiente a la rutina, pensar en un color, un símbolo y una imagen que nos venga a la cabeza al considerar el concepto elegido. Al cabo del rato, que será aquel que el docente considere necesario para llevar a cabo la actividad, se puede pedir a diferentes voluntarias y voluntarios que expliquen los colores, símbolos e imágenes que han pensado.

Realizamos la investigación

Una vez finalizada la primera etapa, encontramos una serie de tareas de investigación diseñadas especialmente para guiar los aprendizajes sobre los contenidos que se tratan en el proyecto. Como docentes, podemos elegir la realización de todas las tareas o solo aquellas que nos interesan especialmente. En cualquier caso, uno de los aspectos que hay que tener en cuenta es ofrecer al alumnado la posibilidad, en todo momento, de visualizar el progreso y los avances que se están realizando. Para ello, podemos utilizar una barra de progreso o un mural de seguimiento, como la que vimos en el artículo sobre los romanos.

Mediante estas dos ideas, el alumnado puede tener, en todo momento, una visión general del progreso del proyecto y de cuáles son las siguientes actividades. Esto es especialmente importante para poner en práctica la regulación del propio aprendizaje y puede servir como punto de partida y final en cada una de las sesiones: “anteriormente hicimos (…), ahora vamos a hacer (…) y después haremos (…)”.

En todo caso, podéis conocer más detalles sobre las dos ideas en anteriores artículos de este blog, como el artículo sobre gamificación, el ejemplo sobre gamificar el proyecto “Nuestros antepasados romanos” y el artículo dedicado al mural de seguimiento.

Ponemos en práctica los aprendizajes

Finalmente, se propone a las niñas y los niños una serie de actividades mediante las cuales pueden poner en práctica aquellos aprendizajes realizados durante la etapa anterior, que en este caso es la preparación de una jornada de concienciación en la que expliquen todo aquello que han investigado sobre la energía y la mejor forma de obtenerla y utilizarla.

Por otra parte, antes de terminar las actividades del proyecto, se les preguntará sobre algunos aspectos del trabajo en equipo mediante una serie de preguntas y tres niveles de adquisición. Una manera de trabajar estas preguntas de forma visual y colaborativa es con las dianas de evaluación.

Las dianas de evaluación son una manera muy visual de mostrar los resultados de una rúbrica. Además, si se utiliza una misma diana para todos los miembros del equipo, se pueden observar de un vistazo las valoraciones de los integrantes y fomentar el debate entre ellos.

Una diana se puede trabajar de forma más o menos cooperativa imprimiéndola en una hoja de papel, que será utilizada por todos los integrantes de un equipo, o bien de forma conjunta con toda la clase, utilizando un trozo grande de papel continuo/de embalar que se pueda colgar de una pared. La forma de colocar las valoraciones de cada uno puede ser más o menos creativa según cada caso, por ejemplo, utilizando pintura de manos, pegatinas u otras maneras que se os ocurran.

Para terminar

Aquí finalizamos el recorrido por este proyecto, y queremos daros tres recomendaciones muy concretas: utilizar una rutina de pensamiento, ayudar al alumnado a visualizar el progreso y usar dianas de evaluación para valorar el trabajo en equipo. Aunque hayamos empleado el ejemplo concreto del proyecto No malgastes energía, estas tres ideas se pueden utilizar también en otros proyectos.

Y vosotras y vosotros, ¿tenéis alguna idea o consejo para aquellos docentes que quieran llevar a cabo este u otro proyecto? Pues no dudéis en dejar vuestras recomendaciones a continuación con un comentario.

¡Hasta el siguiente artículo!

Propuesta para llevar a la práctica – Celebramos el Día Mundial de la Alimentación

El 16 de octubre de 2019 es el Día Mundial de la Alimentación y no queríamos perdernos esa oportunidad para trabajar estos contenidos curriculares mediante los proyectos de Santillana.

En este artículo os ofrecemos diferentes propuestas para aplicarlas directamente en vuestras aulas, que sirven para vincular este día con diferentes proyectos de Santillana.

El proyecto “A merendar

Este es el proyecto que más vinculación puede tener con el Día Mundial de la Alimentación, sobre todo si hablamos de alimentación saludable. En este proyecto se trabaja específicamente la alimentación y la alimentación saludable, y la celebración de este día puede ser una buena excusa para iniciar el proyecto. Así, podemos traer al aula un póster con consejos de alimentación saludable, leer una noticia sobre el Día Mundial de la Alimentación y su finalidad o, incluso, enseñar información de internet sobre cómo se celebra.

 

(Llegan todos los alumnos y alumnas al aula, aparece la maestra y enciende el ordenador).

Maestra: ¿Habéis visto estos últimos días que en las noticias se habla mucho de la alimentación?

(Algunos alumnos y alumnas responden y también hay quienes se miran con extrañeza).

Maestra: Pues es que resulta que hoy es el Día Mundial de la Alimentación, es decir, hoy en todo el mundo se recuerda por qué es importante la alimentación y, sobre todo, la alimentación saludable. ¿Vosotras y vosotros sabéis algo de esto?

(Se inicia un pequeño debate que le sirve a la maestra para recopilar información sobre los intereses del alumnado y sus conocimientos previos).

Maestra: Mirad, yo he encontrado esta información.

¿Qué os parece si sacáis lo que habéis traído para desayunar y miramos cómo podríamos hacerlo más saludable?”

¡Ya tenemos el inicio del proyecto!

Esta misma situación se puede aprovechar para otros proyectos, pero cambiando el foco de atención, por ejemplo:

  • Visitamos la granja (nivel de Iniciación). Se pone el centro de atención en qué alimentos nos proporcionan las granjas o incluso se puede visitar una granja y hacer un análisis de los alimentos que podemos obtener de ella (a modo de diario científico, dibujando los alimentos, apuntando su nombre y qué gusto tenían cuando los hemos probado). Después, derivamos el proyecto al tema de los animales de la granja.
  • Somos jardineros y jardineras (nivel I). La misma conversación que se ha ejemplificado con el proyecto “A merendar” puede servir con la propuesta de crear un jardín de plantas aromáticas y/o comestibles y, por tanto, necesitamos hacer el proyecto para saber cómo realizarlo.
  • ¿Qué tiempo hace?(nivel I). Podemos iniciar este proyecto si orientamos el Día Mundial de la Alimentación a celebrarlo con diferentes alimentos, es decir, previamente informamos de la celebración y pedimos que cada persona traiga algún alimento de temporada. Así, analizamos qué otros alimentos están disponibles en las demás temporadas y empezamos el proyecto interesados por saber cómo afecta el tiempo a los alimentos que comemos.
  • Me siento bien (nivel II). Si enfocamos este día hacia contenidos relacionados con la alimentación saludable, también podemos vincularlo con este proyecto.
  • Un planeta verde (nivel III). De manera similar a como se ha hecho en el proyecto “Nos gusta la jardinería”, podemos trabajar en este proyecto mediante preguntas algo más complejas, adaptadas a la edad del alumnado de ciclo medio.
  • Protegemos la naturaleza (nivel III). ¿Cómo podríamos alimentarnos si no cuidamos el medioambiente?, ¿qué necesita la naturaleza para procurarnos alimentos?… Estas son algunas de las preguntas que se pueden realizar este día.
  • De carne y hueso (nivel III). ¿Por qué necesitamos alimentarnos? Con este proyecto se puede analizar la función de la alimentación en nuestro cuerpo.

Finalmente, este día podemos realizar diferentes actividades que nos sirvan para vincular la realidad con los proyectos. La actividad más sencilla y que puede dar más juego para los proyectos es la que ya hemos mencionado: hacer una celebración del Día Mundial de la Alimentación.

La fiesta de celebración del Día Mundial de la Alimentación

“Queridas familias:

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, el próximo 16 de octubre vamos a realizar una pequeña celebración en el patio de nuestra escuela.

Se trata de una actividad para fomentar la reflexión sobre la alimentación, tanto nuestra alimentación como la de otras culturas y regiones. Por esta razón nos juntaremos todas las clases en el patio a las 16:00 h para realizar algunos juegos y experimentar con los alimentos que os vamos a pedir que traigáis.

Os animamos a participar trayendo a la escuela algún alimento que sea de esta temporada, bien de nuestra región, o bien de otro lugar con el que os sintáis identificados, y nos expliquéis cómo lo cocináis, si lo usáis para elaborar algún plato tradicional, si se come en alguna fiesta, etc. (…)”.

A partir de la celebración de este día es fácil que las niñas y los niños se interesen por los tipos de alimentos, las diferentes regiones donde se producen, el clima, las distintas elaboraciones de los alimentos, las celebraciones culturales asociadas a la comida, etc. Estos contenidos nos ayudarán a realizar la contextualización de los proyectos de Santillana que ya os hemos presentado.

¿Os animáis a celebrar este día?