Comparte tu experiencia

Si quieres compartir con nosotros tu experiencia de trabajo con proyectos, envíanos un correo a la siguiente dirección: santillanaproyectos@santillana.com

El proyecto «Nuestros amigos los animales» en el colegio Santa Ana

En este artículo os presentamos una nueva experiencia acerca de la aplicación de Santillana Proyectos en las aulas de Primaria.

En esta ocasión, desde el colegio Santa Ana en Monzón nos explican su experiencia con el proyecto «Nuestros amigos los animales», de nivel I. Recordad que tenéis toda la información sobre el mismo (de qué trata, en qué consiste, qué actividades propone, etc.) en el artículo ¡El proyecto «Nuestros amigos los animales» a fondo!.

Sergio Gómez, tutor de 2.º de Primaria en el colegio Santa Ana y profesor que ha llevado a cabo esta experiencia, nos explica que antes de la aplicación de «Nuestros amigos los animales» ya tenía alguna experiencia en este tipo de trabajos: «En cursos anteriores había hecho algún proyecto, sustituyendo una unidad al año en el área de Ciencias de la Naturaleza. También había realizado algún otro sobre distintas temáticas en momentos específicos del curso, como la semana cultural».

¿Qué os motivó a utilizar Santillana Proyectos en vuestro centro?

En el centro llevamos un tiempo apostando por un cambio metodológico y en los últimos años hemos ido realizando un proyecto por curso. La propuesta de Santillana nos ha permitido trabajar por proyectos en el área de Naturales durante todo el curso, facilitándonos la implantación de esta metodología.

¿Qué proyectos habéis decidido utilizar y, concretamente, por qué el de «Nuestros amigos los animales»?

La distribución de los tres proyectos a lo largo del curso ha dependido de varias situaciones: para el primer trimestre elegimos «Somos jardineros» porque queríamos salir al parque a ver plantas y creímos que sería una buena época para hacerlo.

«Nuestros amigos los animales» lo ubicamos en el segundo trimestre porque nos ofrecieron una charla sobre la nutria desde el ayuntamiento con fecha cerrada para esos meses y pensamos que podía ser una actividad interesante para complementar el proyecto, ya que la nutria es un habitante «desconocido» de nuestro entorno.

Para el tercer trimestre hemos guardado el proyecto de «A merendar», que, con la propuesta de realizar una merienda organizada por los propios alumnos, creímos que podría ser interesante como actividad de despedida del curso.

¿Habéis realizado alguna adaptación del proyecto al contexto propio de vuestro centro y alumnos?

El proyecto nos ha dado mucho juego y lo hemos adaptado y ampliado en función de las posibilidades que se nos ofrecían o intereses que surgían.

En «Nuestros amigos los animales» hemos dado la oportunidad a los alumnos y alumnas de que trajesen animales a clase para explicarnos qué sabían de ellos. Hemos tenido perros, tortugas, canarios, erizos y un hurón.

También adaptamos la actividad sobre los cuentos, realizándola a través de la dinámica del grupo de expertos.

La tarea de investigación acerca de dónde viven los animales la ampliamos con búsquedas de información en la web, donde los niños y niñas, por grupos, investigaban sobre los animales que habitan los distintos continentes. Finalmente realizaron tarjetas con la información recopilada, y las acompañamos con un mural que realizamos entre todos con un mapamundi y las fotografías de los animales en cada región.

Además, complementamos el proyecto con una salida a la ribera del río Sosa hasta la desembocadura del río Cinca. Cada alumno o alumna llevaba un cuaderno de campo donde poder ir anotando los diferentes animales que se iban presentando: algunos pudimos verlos en vivo y en directo (madrillas, palomas torcaces, tórtolas, lavanderas, milanos…) y otros los presentamos a través de láminas que habíamos preparado. Fue una actividad que gustó mucho, ya que descubrieron curiosidades y animales de nuestro entorno, escucharon el canto de algunas aves (usamos una aplicación móvil y un altavoz para algunas especies) y les mostramos la cuerna de un corzo, animal que habita el soto del río Cinca.

También recibimos una charla sobre la nutria, habitante de este río.

Otra manera en la que hemos adaptado el proyecto ha sido usando las nuevas tecnologías (jugando en plataformas como Kahoot!) y juegos tipo Pasapalabra.

¿Cómo respondieron los alumnos y alumnas ante esta experiencia?

Este proyecto les ha motivado muchísimo. El tema de los animales les despierta un interés innato y a través del proyecto se les ha dado la oportunidad de plantear numerosas preguntas a las cuales hemos tenido que buscar respuestas.

¿Qué os ha resultado más difícil de llevar a cabo?

Uno de los aspectos que más nos ha preocupado ha sido el de la evaluación. Al trabajar con el proyecto, adaptamos los criterios de calificación dando un mayor peso a las producciones del alumnado. Este hecho ha sido el que nos ha hecho darle más vueltas a la cabeza, ya que no queríamos que la evaluación perdiera su objetividad y nos diera unas informaciones veraces.

Finalmente seleccionamos unas cuantas producciones para evaluar que, acompañadas de la observación directa y de una prueba final, fueron las que nos dieron la nota final. Hemos querido dar más importancia a la calificación del trabajo diario en el aula del propio alumno que a la nota obtenida en un control.

¿Qué tendréis en cuenta para aplicar un nuevo proyecto de Santillana Proyectos?

Una vez realizado el proyecto, de cara al próximo curso llevaríamos a cabo una selección más estricta de las tareas propuestas: había algunas que, al trabajarlas, descubrimos que eran conocimientos que los alumnos y alumnas ya habían adquirido del curso pasado y en las que invertimos sesiones que después necesitamos para profundizar en otras.

Agradecemos al colegio Santa Ana y a Sergio Gómez su colaboración con nuestro proyecto y el haber compartido su experiencia con nosotros. Os animamos a que consultéis el blog de su colegio, El blog de 1ºsi queréis ver otros ejemplos de proyectos que han trabajado.

Propuestas prácticas de aprendizaje cooperativo en Santillana Proyectos

Santillana Proyectos nos propone utilizar el aprendizaje cooperativo y nosotros, Sandra y Sergio, tutores de 2.º de Educación Primaria del colegio Santa Ana de Monzón, no hemos desperdiciado la oportunidad de trabajar con esta metodología. En este artículo queremos contaros nuestra experiencia.

En nuestro centro llevamos ya años apostando por el aprendizaje cooperativo y, al conjugarlo ahora con el método de Santillana Proyectos, nos hemos servido de:

  • Las indicaciones que nos proporcionan los cuadernillos, con pistas sobre cómo plantear cada actividad.
  • La utilización de estructuras simples y complejas de aprendizaje cooperativo, con las que ya habíamos trabajado

Nuestros alumnos y alumnas deben ser conscientes de que viven en sociedad y de que, a lo largo de su vida, tendrán que tomar decisiones, buscar soluciones, llegar a acuerdos, tener responsabilidades… teniendo en cuenta a los demás y no únicamente su opinión o lo que ellos quieren. Ahora, con sus compañeros de clase, deberán enfrentarse a trabajos en equipo, asumiendo roles y responsabilidades y siendo parte del resultado final.

ESTRUCTURAS SIMPLES

Sobre estructuras simples de aprendizaje cooperativo podemos encontrar una amplia bibliografía. No os vamos a explicar aquí en qué consiste cada una de ellas, pero sí cómo las hemos utilizado en el aula. Las que nosotros hemos puesto en práctica son:

  • Lecturas compartidas:  esta estructura nos ha permitido la implicación de todo el grupo en el trabajo con los proyectos «Contamos historias de animales» o «Contamos historias sobre plantas»: todos han tenido que leer una parte del cuento y estar atentos a la lectura de los compañeros para poder participar de la actividad. La lectura compartida favorece la lectura en voz alta y potencia la atención del alumnado en el cuento, así como la comprensión y expresión oral.

  

  • 1-2-4: hemos utilizado esta estructura a la hora de trabajar tareas como, por ejemplo, elaborar un menú saludable dentro del proyecto «¡A merendar!» o buscar una solución para salvar a los animales de un naufragio en «Nuestros amigos los animales». Los alumnos y alumnas aprenden que la aportación de cada miembro del grupo conduce a una solución más completa que si se resolviera de manera individual . Con ello conseguimos que todos hagan su aportación, que comparen con las de sus compañeros, reflexionen sobre lo que ellos aportan, que surjan dudas, que busquen resolver los problemas… antes de ponerla por escrito y modificarla si fuera necesario.

Recordad que en el artículo ¿Cómo podemos trabajar el aprendizaje cooperativo con Santillana Proyectos? tenéis la descripción sobre cómo aplicar esta estructura.

  • Lápices al centro: podemos recurrir a esta estrategia con las propuestas marcadas para trabajar en equipo . Al plantear una actividad, les damos un tiempo de diálogo sobre las posibles soluciones, donde todos los miembros del grupo base dejan los lápices en el centro de la mesa, para después cada uno responder individualmente.

Esta actividad requiere plena atención y comprensión de todos los miembros durante el debate que se genera para, posteriormente, cuando puedan volver a coger sus lápices, plasmar de manera individual el consenso del grupo.

Se puede hacer extensible a la estructura cabezas numeradas, en la que se numera a cada miembro del grupo y se les pide que expongan al resto de la clase la decisión de su equipo de trabajo.

  • Folio giratorio: muy útil para realizar actividades de trabajo en equipo. Hacemos esta actividad en el grupo base para posteriormente ponerla en común ante el grupo clase . Nos puede servir para identificar sus conocimientos previos o crear listas de elementos de algún contenido concreto (animales vivíparos, frutas, nombres de plantas, alimentos de origen vegetal o animal…). La puesta en común solemos hacerla a modo de juego, puntuando las aportaciones que no se repiten en ningún grupo; de este modo obligamos a repensar sus aportaciones y tiene un punto motivacional más. Es una actividad que les gusta mucho.

ESTRUCTURAS COMPLEJAS

Este tipo de actividades conlleva mayor organización y son más extensas que las anteriores. Además, los roles quedan muy definidos y tienen un nivel de exigencia mayor.

Una de las estructuras complejas que hemos utilizado ha sido la siguiente:

  • El puzle: esta dinámica parte del trabajo de los grupos base para posteriormente crear grupos de expertos mezclando dichos grupos, para finalmente volver de nuevo a los grupos base y compartir lo aprendido. Nosotros lo hemos trabajado tanto con los cuentos sobre animales como con los de las plantas en los proyectos «Contamos historias de animales» o «Contamos historias sobre plantas».

La dinámica fue la siguiente:

  • Seleccionamos cuatro cuentos.
  • A cada miembro del grupo se le asignó un cuento.
  • Los alumnos y alumnas con el mismo cuento se encargaron de leerlo juntos (lectura compartida), resolviendo dudas e intentando comprenderlo.
  • Dentro de ese grupo de expertos, además de leer el cuento, completaron un organizador gráfico consensuando las ideas con el grupo, pero rellenando cada uno el suyo individual.
  • Cada alumno y alumna regresó a su grupo base y contó a sus compañeros el cuento que le había tocado trabajar.

Estas son algunas de las experiencias que hemos llevado a cabo uniendo Santillana Proyectos y el aprendizaje cooperativo, y lo que hemos observado es que nuestros alumnos y alumnas disfrutan mucho de las clases y poco a poco les va resultando extraño realizar actividades donde no tengan que compartir, dialogar o poner en común con sus compañeros.

Se ha escrito mucho sobre el aprendizaje cooperativo, pero para terminar podríamos decir que «lo más hermoso del trabajo en equipo es que siempre tienes a otros de tu lado».

Un saludo.

Sandra Villas y Sergio Gómez.

Trabajando por proyectos en el CEIP Josefa Amar y Borbón

Arrancamos el nuevo curso y quizá nos hemos propuesto incluir en la programación algún proyecto. La profesora Toñi Morcillo Barrilero, del CEIP Josefa Amar y Borbón, de Zaragoza, ha compartido con nosotros su experiencia con Santillana Proyectos para que nos hagamos una idea de cómo son, qué implica su realización, etc.

En el siguiente artículo voy a contaros cómo la metodología de proyectos no es exclusiva de Educación Infantil y los cursos de los niños y niñas más pequeños de la etapa de Primaria. En el CEIP Josefa Amar y Borbón, de Zaragoza, desarrollé el proyecto «Somos exploradores», del nivel III, de la editorial Santillana con mis 25 alumnos de sexto de Primaria.

Durante tres meses, acompañaron a Marco Polo en sus viajes por Asia y descubrieron América junto con Cristóbal Colón, encontraron al mismísimo doctor Livingston, escalaron el Everest y en la Antártida los esperaban Amundsen y Scott.

A través de sus viajes, los alumnos han aprendido la evolución de los métodos de conservación de los alimentos, el perfeccionamiento de los tejidos para que abriguen sin que pesen, el avance de las medicinas gracias a las vacunas, y hasta han conocido curiosos instrumentos de navegación de diferentes épocas.

Cómo trabajamos por proyectos

Trabajar por proyectos es una gratificante aventura en la que todos exploramos el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los alumnos y alumnas protagonistas de este proyecto han trabajado por grupos cooperativos de cuatro alumnos, desarrollando la autonomía personal y favoreciendo las relaciones interpersonales. Todos aquellos que tenían tabletas propias en su casa las han traído a la escuela para trabajar con ellas, y aquellos que no disponían de este recurso TIC han utilizado las tabletas del colegio. El proyecto se ha llevado a cabo a través del soporte digital de la editorial Santillana, una web cerrada donde los alumnos pueden encontrar todo tipo de recursos: vídeos, fotografías, testimonios, esquemas, definiciones, mapas, etc.

No solo hemos utilizado el material de la editorial, sino que hemos ampliado actividades relacionadas, sobre todo, con el área de Lengua. Así, les hemos propuesto lecturas relativas al tema para, a partir de ellas, trabajar el vocabulario, la gramática y la sintaxis. Se han realizado murales de cada una de las épocas trabajadas, buscando siempre la relación entre los diferentes hechos históricos, y se han elaborado maquetas e instrumentos de diversos objetos estudiados.

En esta metodología se parte de una o varias preguntas iniciales que nacen de la curiosidad e intereses de los alumnos. A partir de ellas, comienza la investigación que dará lugar a un producto final, en nuestro caso los murales sobre lo aprendido y la película elaborada a modo de resumen en la que los alumnos viajan a través del tiempo. La difusión es una parte importante en el aprendizaje por proyectos y, en nuestro caso, lo hicimos subiendo el producto final a la web del centro, al blog del aula, y realizamos una sesión de difusión para las familias en la que, en horario lectivo, los chicos y chicas expusieron sus conclusiones y se proyectó la película elaborada.

Posteriormente, uno de los periódicos de la ciudad publicó nuestra experiencia.

El proyecto ha profundizado en la adquisición de todas las competencias clave y, asimismo, ha trabajado objetivos y contenidos de las áreas de Lengua, Matemáticas, Ciencias de la Naturaleza, Ciencias Sociales, Educación Plástica y Valores Sociales y Cívicos.

La evaluación

La evaluación del proyecto es una evaluación del proceso; lo que importa no es tanto el producto final, sino las competencias adquiridas a lo largo del proceso de aprendizaje. Esta evaluación permite que el alumno, en todo momento, sepa en qué lugar del proceso se encuentra: lo que ha aprendido y lo que le queda por aprender.

Como instrumentos de evaluación se han utilizado el porfolio y las rúbricas, evaluando tanto el proyecto como el trabajo cooperativo, sin olvidar la evaluación de la propia práctica docente, la cual nos permite detectar errores y realizar propuestas de mejora para próximos proyectos.

Para la evaluación de los aprendizajes se usó el porfolio individual, al cual cada alumno iba incorporando de forma cronológica los trabajos realizados: lecturas, esquemas, dibujos, actividades, mapas, etc., elaborando una portada para su entrega al final del proyecto. Y, a su vez, estos se evaluaron mediante una rúbrica.

Respecto a la evaluación del trabajo cooperativo, también se usó la rúbrica como instrumento de evaluación.

Esta evaluación del proceso se hizo en tres momentos a lo largo del proyecto (al final de cada mes), valiéndonos de los modelos de rúbricas facilitados por la guía del proyecto, y esta evaluación fue realizada por los propios alumnos (autoevaluación).

Con esta metodología se dota al alumnado de estrategias y herramientas para resolver problemas atendiendo a la individualidad de cada uno de ellos, teniendo siempre presente la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner.

Para concluir, me gustaría enumerar las fortalezas del proyecto llevado a cabo:

  • Formato y diseño del cuaderno del alumno.
  • Los recursos web.
  • Las rúbricas para la evaluación.
  • El contenido propio del proyecto, en este caso todo lo relativo a los descubrimientos a lo largo de la historia.
  • La elaboración del porfolio.
  • Las actividades manipulativas de construcción de inventos como la brújula.
  • La reflexión sobre el trabajo que se incluye al final de cada apartado de contenido.

Agradecemos a Toñi Morcillo Barrilero su colaboración con este blog y esperamos que su experiencia os facilite la aplicación de Santillana Proyectos en vuestras aulas.