Metodología

Posts relacionados con información relevante para llevar al aula con éxito la metodología de proyectos.

Orientaciones para el comienzo de curso

Empieza un nuevo curso y, para algunos de nosotros, comienza un nuevo reto: introducir el trabajo por proyectos en las aulas. Todos somos conscientes de la dificultad y la necesidad de programar y de planificar nuestra actuación docente. El objeto del presente artículo, tras el merecido periodo de vacaciones, no es otro que ofrecer una serie de indicaciones y propuestas en dicha organización y planificación del nuevo curso.

A continuación, os ofrecemos orientaciones referidas a una serie de cuestiones que se han de tener en cuenta antes de comenzar con la puesta en marcha de nuestro proyecto, como son la organización de espacios, decoraciones, información para las familias, agrupamientos de alumnos, metodología, evaluación, entre otros.

Por todo ello cabe preguntarnos: ¿qué acciones se han de tener en cuenta antes de comenzar con mi proyecto?

Informar e implicar a las familias

Una de las cuestiones que debemos plantearnos es la reunión con las familias de inicio de curso. Tanto si ya trabajamos por proyectos como si nos iniciamos en esta metodología, es importante realizar una reunión informativa al inicio de curso en la que abordemos y expliquemos a las familias qué es el trabajo por proyectos (por si no lo conocen), cuáles son sus beneficios, así como informar que con esta metodología van a poder ser partícipes en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas, por lo que vamos a necesitar de su colaboración a lo largo del proyecto en diferentes momentos solicitándoles información, revistas, artículos, cuentos, juegos u otros materiales relacionados con el mismo. También debemos informar que habrá un cambio en la evaluación y los agrupamientos que trataremos más adelante.

En el artículo «Explicar el trabajo por proyectos en la reunión con las familias» podéis recoger ideas sobre cómo afrontar esta reunión inicial.

La programación

Tendremos que programar y temporalizar las sesiones de nuestro proyecto dentro del curso y/o trimestre. Conocer el número de sesiones que va a ocupar el proyecto nos ayudará a saber la duración de este, aunque no debemos olvidar el carácter abierto y flexible que ha de tener nuestra programación. La temporalización dependerá del nivel en el que se encuentre nuestro alumnado, como la implicación en el proyecto de diferentes áreas. Es decir, si lo abordaremos de manera disciplinar o interdisciplinar, implicando diferentes áreas del currículo. Pensemos que, cuantas más áreas de conocimiento abordemos, más significativo y funcional será el aprendizaje para los alumnos.

Del mismo modo, tendremos que planificar y organizar nuestro evento inicial. Por eso buscaremos una propuesta atractiva y motivadora con la que despertemos la curiosidad e interés del niño o niña, al mismo tiempo que provocamos un conflicto cognitivo que le lleve a la necesidad de querer aprender los contenidos del proyecto. En Santillana Proyectos ya tenemos una propuesta de cómo hacer el evento inicial, pero siempre podemos contextualizarlo a las condiciones de nuestro centro, alumnos, municipio, etc. En el artículo «Consejos para contextualizar el punto de partida» tenéis más información.

Organizar las salidas del centro

Otro aspecto a tener en cuenta será la planificación y programación de posibles salidas o actividades fuera del aula, como pueden ser excursiones, visitas o talleres relacionados con el proyecto, y que deberán organizarse y temporalizar con la suficiente antelación atendiendo a los posibles desplazamientos, utilización de espacios dentro o fuera del centro y/o la recogida de las correspondientes autorizaciones, así como la utilización de aquellos recursos de los que precisemos.

La agrupación del alumnado

Los agrupamientos y la disposición de los alumnos en el aula es otro de los aspectos que debemos considerar. Santillana Proyectos está orientado para trabajar a partir de equipos cooperativos, por lo que a la hora de realizar los equipos hay que tener en cuenta las consideraciones de esta metodología.

Si nos iniciamos en dicha metodología, será importante seguir los ámbitos que esta propone para una correcta implementación y aprendizaje del trabajo cooperativo. Por ejemplo, podríamos empezar el curso en las primeras sesiones con algunas dinámicas de cohesión de grupo como puede ser la tela de araña; yo guío, yo confío; qué piensan los demás de mí; pies atados; nudo humano…, entre otras.

Preparación del aula

En cuanto a la decoración, si decidimos utilizar el trabajo cooperativo, resulta de gran ayuda para el alumnado la colocación de carteles en las paredes, mesas y/o tablones con los diferentes roles y normas para su desempeño.

Por otro lado, la elaboración de un mural de seguimiento de aquellas tareas de investigación y trabajos realizados por los alumnos y alumnas nos ayudará a dejar patente los contenidos trabajados de manera visual para poder repasarlos con los niños y niñas o, incluso, mostrarlos si decidiéramos hacer una jornada de convivencia con las familias. En dicha jornada podríamos también dar a conocer nuestro producto final, que recordemos que puede ser muy variado, desde la creación de un artefacto, maqueta o jornada de concienciación hasta una obra de teatro. Por tanto, tendremos que programar y organizar dicha jornada con la dirección del centro, así como informar a las familias.

No debemos olvidar tampoco cómo queremos evaluar atendiendo a los tres momentos clave: la evaluación inicial (al comienzo del proyecto), la evaluación formativa (durante las tareas) y la evaluación final (tras la elaboración del producto final).

Estos son los principales aspectos y cuestiones que debemos plantearnos en este momento de inicio del curso y de inicio de los proyectos. Esperamos que os sirvan de ayuda a la hora de poner en marcha vuestro proyecto.

Gamificamos el proyecto «Nuestros antepasados los romanos» para Educación Primaria

Como os habréis dado cuenta, todos los proyectos de Santillana están relacionados con una temática concreta: los alimentos, nuestro barrio, el cuerpo humano, el universo… Además, el tema se desarrolla a partir de un punto inicial en el que se presenta una situación al alumnado.

La temática y el punto de partida de cada proyecto proporcionan un hilo conductor a través del cual se proponen todas las actividades del proyecto. De esta forma conseguimos diversas cosas:

  • Contextualizar el proyecto a partir de situaciones reales que fomentan la significatividad y funcionalidad de los aprendizajes.
  • Fomentar el interés del alumnado al realizar actividades que están contextualizadas dentro de una pequeña historia.

Para que permanezcan estas ventajas durante el transcurso de las actividades, es importante mantener el hilo argumental a lo largo de todo el proyecto. Como vimos en el artículo anterior: «Gamificando el trabajo por proyectos», introducir elementos de gamificación nos puede ayudar a conseguir este objetivo.

Ahora, vamos a concretar estas ideas en el proyecto «Nuestros antepasados los romanos», sobre el Imperio romano, que se trabaja en el nivel II de Primaria.

Storytelling: la historia detrás del proyecto

El proyecto sobre el Imperio romano empieza explicando la historia de Pompeya y a partir de ella se plantean las actividades de evaluación inicial. Este es un buen momento para añadir un elemento de ludificación que ya conocemos: el storytelling, consistente en desarrollar una historia que va tomando forma a lo largo del proyecto en paralelo a las actividades.

Para conseguir despertar la atención del alumnado, recomendamos contar con un personaje protagonista que vaya desvelando partes de la historia a medida que avanza. En este caso concreto, podría ser un arqueólogo o arqueóloga que ha encontrado las cartas de Plinio mencionadas al inicio del proyecto. Dicho personaje irá descifrando fragmentos de las cartas a medida que avanzan las actividades, de tal manera que después de una actividad se desvela una nueva parte de la historia. Finalmente, cuando el proyecto llega a su fin, se desvela también el final de la historia.

La historia del arqueólogo y la aventuras o acertijos que va resolviendo para poder descifrar las cartas de Plinio mantienen la atención de los alumnos y, gracias al hecho de que al final de cada actividad de investigación se desvela un nuevo capítulo del hilo narrativo, es posible aumentar la motivación del alumnado para realizar las actividades.


La barra de progreso: vamos paso a paso
 

Otro elemento de gamificación mencionado en el anterior artículo es la barra de progreso. Este elemento gráfico ayuda a aportar sensación de progreso durante el proyecto y, en este caso concreto, veremos cómo nos puede ayudar también al desarrollo del hilo argumental.

Como está explicado en el artículo correspondiente, la barra de progresos simplemente marca los hitos que nos hemos planteado para el proyecto. En este caso, los hitos pueden ser las actividades de investigación propias del proyecto sobre el Imperio romano, siendo el 100% de la barra de progreso la actividad de producto final:

Podemos confeccionar una barra de progreso bien grande con papel de embalar, cartulina o el cartón de embalaje de un electrodoméstico de gran tamaño, de forma que se pueda colgar en algún lugar de la clase para que sea visible por todos. En este caso, sería necesario dividir la barra de progreso en 10 segmentos iguales y marcarlos de alguna manera indicando que corresponden a cada una de las tareas del proyecto. Otra forma de hacerlo es dejarla sin decorar inicialmente e ir añadiendo la decoración a medida que se superan cada una de las tareas: podemos añadir algún elemento relacionado con la actividad, una estrella, colorear la parte correspondiente del progreso del proyecto… ¡Aquí entra en juego vuestra creatividad!

Para aprovechar este elemento junto con la historia que hemos planteado en el apartado anterior, podríamos establecer un ritual consistente en que, al finalizar cada tarea de investigación, se añade una nueva parte a la barra de progreso (se colorea la sección correspondiente, se decora de alguna forma el porcentaje correspondiente a las tareas finalizadas) y se desvela la siguiente parte de la historia de nuestro protagonista. Otra manera de realizar el ritual es disponer anteriormente las partes de la historia detrás de la barra de progreso; al finalizar las tareas, se descubre la parte correspondiente de la barra de progreso, en la que encontramos un nuevo fragmento de la historia.

Como veis, aquí os hemos planteado algunos ejemplos de cómo se puede aprovechar el storytelling y la barra de progreso como elementos de gamificación para desarrollar el hilo argumental de un proyecto de Santillana. ¿Se os ocurren otras formas de utilizar la gamificación para profundizar en el hilo argumental de los proyectos? Déjanos tus ideas en la sección de comentarios.

¡Hasta la próxima!

EL PROYECTO «NAVEGANDO POR EL RÍO» PASO A PASO

En este artículo vamos a acompañaros en la implementación del proyecto «Navegando por el río», de nivel II. Para ello os proporcionaremos algunas ideas y consejos que os ayudarán a llevar a cabo los objetivos propuestos.

Este proyecto consiste en el estudio y análisis de los ríos, su entorno y su protección y conservación, así como en una aproximación a las vertientes de la península ibérica.

El punto de partida

Como motivación inicial del proyecto, se plantea al alumnado la pérdida de los elementos naturales de los ríos (agua cristalina, vegetación y fauna, etc.) y se los anima a hacer algo por ellos.

Como complemento a este punto de partida, podemos proponer una actividad sorpresa planificada con las familias. La implicación de las familias es un punto clave en el desarrollo de Santillana Proyectos, por lo que hacerlas partícipes de su desarrollo es básico para una buena implementación de los mismos.

1.Podemos presentar el proyecto en la reunión con las familias o hacerles llegar una carta secretaque tendrán que devolver los niños correctamente cerrada. En la reunión o carta se informará a las familias de cuáles son los contenidos y actividades que vamos a llevar a cabo en el proyecto y se les pedirá una foto en la que se vea a los niños en una excursión en el contexto de un río.

Si la presentación del proyecto puede llevarse a cabo con tiempo suficiente, por ejemplo, en la reunión informativa de principio de curso, resultará más fácil para las familias encontrar una foto e incluso planificar una excursión. Si, en cambio, se hace mediante el envío de la carta secreta, puede servir tanto una foto de los niños como una imagen de un contexto que los niños conozcan, incluso un pequeño texto de algún abuelo, familiar… contando una vivencia relacionada con el río.

2.En el momento en el que se dispongan de todas las cartas secretas para lanzar el proyecto, cada alumno abrirá la carta y deberá intentar averiguar cuál es el tema de nuestro proyecto

En este momento podemos realizar el punto de partida propuesto:

3.A partir de la imagen de la página 5 planteamos una sesión en la que los niños tengan que relacionar cada una de las fotos o textos de sus sobres con la imagen.

4.Después, a partir de la imagen y del comentario dirigido de la misma a través de preguntas, nos cuestionamos el porqué del sello «¡SOS!». Luego, realizamos una lluvia de ideas sobre cuáles son los peligros que amenazan los ríos. Esta reflexión servirá para descubrir los peligros del río e incluso para plantear la importancia del agua para la vida.

Otra opción para iniciar el proyecto es la propuesta de la página 46 de la guía didáctica:

1. Será necesario reproducir la situación planteada: música, caos, restos de basura, agua sucia…, así como las octavillas incluidas en el dosier final.
2. Una vez planteada la situación se creará el debate sobre la situación, ayudándolos con preguntas que lleven a la reflexión:

1.¿Qué hace la basura alrededor del agua?

2.¿Por qué el agua está sucia?

3.¿Es la basura la responsable del estado del agua

3. Tras la reflexión y la lectura de las octavillas debemos crear el interrogante de qué serán capaces de hacer para curar los ríos.

Las tareas de investigación

A partir de la actividad inicial y de la exploración de los conocimientos previos, se realizan las tareas de investigación. En este proyecto estas consisten en conocer a fondo todo lo que concierne a los ríos para, posteriormente, valorar la importancia de mantenerlos limpios y concienciar a la población de que así lo haga.

Para la realización de las tareas debemos tener claros los objetivos de aprendizaje que queremos trabajar, puesto que cada tarea responde a un único objetivo.

Gracias a este sistema nos será fácil decidir qué tareas trabajaremos en nuestro proyecto. Además, durante el punto de partida podemos preguntar a nuestros alumnos y alumnas sobre lo que les gustaría conocer sobre los ríos y, si surge alguna propuesta que no se recoge en los objetivos de aprendizaje, se puede incluir.

Añadir un nuevo objetivo de aprendizaje nos supondrá elaborar una tarea de investigación teniendo en cuenta las indicaciones sobre esta fase de los proyectos y que os presentábamos en el artículo «Guía para llevar a cabo las tareas de investigación en Educación Primaria».

Las tareas de investigación nos servirán para aprender todos los contenidos del proyecto y para recabar todo lo necesario para elaborar el producto final.

Finalizamos el proyecto

La finalización del proyecto se realizará a partir de la organización de la jornada de concienciación para la protección de los ríos.

La actividad consiste en transmitir al resto de la comunidad escolar el contenido del proyecto, mostrando los trabajos realizados y, lo más importante, la necesidad de proteger los ríos.
La jornada se plantea como una actividad en la que los niños y niñas deben estar involucrados tanto en su organización como en su desarrollo, siendo ellos los verdaderos responsables del resultado.

Como colofón del proyecto, de manera complementaria a las propuestas del cuaderno y con el objetivo de hacer que todo el trabajo perdure, podemos llevar a cabo alguna de las siguientes propuestas:

– Elaborar una memoria de la jornada en la que los alumnos describan su experiencia, su comportamiento e incluso su compromiso después de la jornada, acompañando los textos de imágenes del desarrollo de la misma.

– Dependiendo del contexto, del entorno y de la situación de cada centro, puede irse incluso un paso más allá, involucrándose en la filosofía del movimiento Design for Change. Ofreceremos así a niños y niñas la oportunidad de poner en práctica sus propias ideas para cambiar el mundo desde su entorno. Llevando a cabo iniciativas como planificar una excursión en el entorno próximo a un río en el que recoger residuos, escribir una carta a su propio Ayuntamiento solicitando más papeleras, carteles… u otras carencias que ellos hayan podido percibir en el entorno del río, realizando una actividad en su pueblo, ciudad… en la que informen al público en general sobre la necesidad de cuidar los ríos… Las posibilidades llegados a este punto son innumerables, ya que el contexto y las necesidades de cada lugar serán muy diferentes. Añadiendo el incentivo de que al hacer partícipes a los niños y responsables en la posibilidad de cambiar el entorno, las ideas o iniciativas más sorprendentes van a surgir de los propios alumnos.

Y vosotros ¿cómo habéis realizado la implementación del proyecto «Navegando por el río»?