Metodología

Posts relacionados con información relevante para llevar al aula con éxito la metodología de proyectos.

El huerto como excusa para trabajar por proyectos

En muchos centros educativos estamos acostumbrados a tener un huerto y a trabajar con él durante todo el curso: limpiarlo, preparar la tierra, plantar, cuidar las plantas y recoger los frutos. Esto en sí ya es un aprendizaje para nuestro alumnado, pero podemos enriquecerlo aún más si lo combinamos con Santillana Proyectos.

A continuación, os mostramos diferentes opciones para utilizar el huerto mientras trabajamos con Santillana Proyectos.

El huerto como razón para realizar los proyectos

El proceso de elaboración, preparación y cuidado del huerto ya nos conduce a un aprendizaje por investigación y descubrimiento muy próximo al que usamos en el trabajo por proyectos. Tal es así que en el proyecto «Somos jardineros y jardineras», de Nivel I, el producto a realizar es un huerto o jardín vertical, y durante el proyecto se insta al alumnado a conocer cómo son las plantas, qué necesitan para vivir, cómo nacen y crecen, qué tipos hay, cómo debemos cuidarlas y qué nos proporcionan. Durante las tareas de investigación, los alumnos y alumnas aprenden todo lo que necesitan sobre el huerto para luego poder hacerse cargo de él.

En este caso, la propia intención de elaborar un huerto es la razón que sustenta el proyecto. Por ejemplo, podemos exponer a nuestro alumnado que la Dirección del centro nos ha encargado durante este curso el cuidado del huerto del colegio. Para ello tendremos que investigar y aprender cómo hacerlo.

Ahora bien, el huerto es un proyecto que implica mucho trabajo, cuidado y responsabilidad, por lo que una de las propuestas por las que podéis optar es que el grupo de Nivel I que realiza el proyecto «Somos jardineros y jardineras» sea el promotor del huerto, el que se encargue de sus cuidados. Los demás grupos de Primaria ayudarán a este grupo.

Aproximar los contenidos del proyecto a la realidad mediante el huerto

¡A merendar! – Nivel I 

En este proyecto trabajamos a favor de la alimentación saludable y el descubrimiento de los diferentes tipos de alimentos, por lo que si tenemos un huerto en el colegio es una buena oportunidad para relacionarlo con el proyecto.

A continuación, os mostramos algunos objetivos de aprendizaje de este proyecto y cómo trabajarlos:

  • Conocer los diferentes grupos de alimentos y diferenciar los alimentos naturales de los elaborados: usando estas tareas de investigación podemos acercar a nuestro grupo-clase al huerto para hacer un análisis de los alimentos que podríamos cosechar ahí. A partir de la observación y el análisis realizado en el huerto podremos completar la ficha correspondiente.
  • Averiguar cómo se preparan y cómo hay que conservar los alimentos: esta tarea es ideal realizarla en el huerto cuando se recogen los primeros frutos, puesto que es una pregunta que puede surgir de forma natural de nuestro alumnado: ¿cómo conservamos estas frutas y verduras hasta que las comamos?

¡Me siento bien! – Nivel II 

Dentro del concepto de salud también trabajamos sobre la alimentación, por lo que utilizar el huerto puede ser una buena excusa para realizar este proyecto. Para conseguir el siguiente objetivo de aprendizaje del proyecto os proponemos:

  • Diseñar diferentes menús atendiendo al principio de alimentación saludable y equilibrado: bajo la demanda del grupo-clase que se encarga del huerto, tenemos que confeccionar diferentes propuestas de menús para incluir las frutas y verduras que se están cosechando. Este puede ser el inicio de una de las tareas del proyecto y que justifique de manera más motivadora y cercana el tener que confeccionar menús saludables.

¡Salvemos la Tierra! – Nivel III 

En este proyecto el huerto también nos puede servir para justificar la realización de algunas tareas relacionadas con la sostenibilidad y el medioambiente. Para conseguir el siguiente objetivo de aprendizaje del proyecto os proponemos:

  • Valorar la influencia de las actividades humanas en el deterioro medioambiental: podemos llevar a cabo diferentes tareas para alcanzar este objetivo de aprendizaje del proyecto. Por un lado, podemos valorar el impacto medioambiental del huerto de nuestro colegio, tanto los efectos positivos como los negativos (si usamos pesticidas, por ejemplo). También podemos usar la misma estrategia que en el proyecto de Nivel II, es decir, que el grupo-clase que está al cuidado del huerto nos explique cómo cultivar las verduras de manera ecológica.

En todas estas propuestas usamos de manera diferente el huerto en los proyectos, pero en todas aprovechamos una situación real de nuestro centro educativo para realizar un aprendizaje.

¿Tenéis huerto en vuestro colegio? ¿Con qué proyecto lo habéis usado? Contadnos vuestra experiencia.

7 de abril, Día Internacional de la Salud, en relación con los proyectos «¡Me siento bien!» y «¡Cuánto hemos crecido!»

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud más graves del siglo XXI. El problema se da a nivel mundial y lejos de ir disminuyendo está aumentando progresivamente a un ritmo alarmante en países de bajos y medianos ingresos. Esto se debe por un lado a la adquisición de malos hábitos alimenticios y, por otro, al sedentarismo que se da en muchos niños y niñas.

Los niños y niñas obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta, por lo que tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Desde la escuela debemos dar respuesta a aquellos problemas que nos plantea la sociedad en la que vivimos y de la cual somos partícipes, y abordar la situación desde un punto de vista formativo. Pero ¿cómo podemos dar respuesta a este problema que se nos plantea?

Desde la escuela trabajamos contenidos relacionados con la salud, normas de higiene y aseo personal, pero no podemos olvidar que si queremos que este sea efectivo hemos de crear hábitos en nuestro alumnado. Por tanto, es imprescindible que tomen conciencia de la importancia de tener hábitos saludables al mismo tiempo que inculcamos rutinas para ello.

Y qué mejor manera que «aprender haciendo» mediante tareas de investigación que favorezcan un aprendizaje más significativo en la etapa infantil.

A continuación, os presentamos algunos ejemplos y propuestas de cómo trabajamos los hábitos saludables desde Santillana Proyectos.

  1. ¡Me siento bien!

Como punto de partida de este proyecto podemos ver el vídeo publicitario del Consejo Superior de Deportes titulado 100 palabras que definen la vida de un deportista, en el que aparecen deportistas profesionales de diferentes disciplinas definiendo qué es el deporte con una palabra. A partir del visionado iniciamos un debate con los alumnos y alumnas en el que les pedimos que piensen qué tendrían que hacer en sus vidas para llegar a ser deportistas profesionales y les dirigimos hacia la idea de tener una vida saludable. Luego se los anima a trabajar sobre estas ideas a través de una serie de cuestiones que aparecen en el cuaderno.

Otra manera interesante de empezar sería la de solicitar la asistencia de algún deportista conocido de la localidad al aula para que les explique su día a día; incluso podríamos solicitar la asistencia de un deportista con discapacidad, siempre que esto sea posible. De esta forma podemos provocar un mayor interés para iniciar las tareas de investigación.

¿Qué es la salud? ¿Cómo podemos estar sanos?

Para hacerles reflexionar sobre el concepto de salud en un sentido amplio podemos animarlos a buscar información (en el espacio web) sobre ello y después organizar un debate. Luego les propondremos que elaboren en equipo un texto resumido en el que argumenten qué es para ellos la salud trabajando así la capacidad de síntesis. Por último, se leerán los resúmenes en el aula.

Para hacerles conscientes de la importancia de tener unos hábitos de higiene personal podemos realizar el siguiente experimento basándonos en el método científico:

  • Pedimos a los niños y niñas que salgan al patio y se ensucien las manos.
  • Les proporcionamos dos rebanadas de pan de molde para que pasen las manos sucias por una y la guarden en una bolsa térmica.
  • Les pedimos que se laven bien las manos en el lavabo y que pasen las manos por la otra rebanada y la depositen en otra bolsa.
  • Lanzamos hipótesis sobre qué sucederá y las escribimos en una ficha, así como los procesos llevados a cabo y los materiales utilizados.
  • Por último, esperamos unos días para ver qué sucede y comprobar si sus hipótesis se han cumplido o no.

De esta forma comprobarán que las poblaciones de microbios crecen de manera distinta según tengan las manos limpias o sucias.

¿Tenemos una alimentación saludable? ¿Nuestros hábitos son saludables?

Si ya hemos trabajado con nuestro alumnado la alimentación saludable, la identificación de los principales tipos de nutrientes y en qué tipos de alimentos se encuentran y cuáles debemos consumir con mayor o menor frecuencia, podemos proponer las siguientes actividades para complementar la tarea «Las comidas del día» del proyecto «¡A merendar!»:

 

  • Durante una semana anotarán en una tabla todos los alimentos que consumen cada día en cada momento concreto (desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena), así como el tipo de actividad que realizan, si practican deporte o no, durante cuánto tiempo, a qué hora se acuestan y a cuál se levantan para calcular las horas que descansan, qué tiempo le dedican al uso de la tecnología, etc.
  • Una vez pasada la semana analizarán junto a sus compañeras y compañeros si sus hábitos son saludables o no. Gracias a este registro les hacemos tomar conciencia de cuáles son sus hábitos y si han de modificarlos o no.
  1. ¡Cuánto hemos crecido!

En este proyecto se trabajan las diferentes etapas de la vida desde la infancia hasta la vejez. En una de las tareas de investigación se tratan los cuidados y hábitos saludables en las distintas etapas. Dado que cada etapa requiere una alimentación y unos hábitos diferentes, podemos proponer a nuestro alumnado que investigue por equipos qué hábitos se recomiendan en cada una de las etapas de la vida y elabore un mural sobre ello para exponerlo en clase. Para ello podemos pedirles que consulten la pirámide NAOS que publica el Ministerio de Sanidad, así como las recomendaciones sobre la actividad física para la salud según la OMS para cada uno de los grupos de edad.

Otra de las actividades que se nos plantea es la elaboración de una encuesta sobre las actividades de ocio y tiempo libre de niños, adolescentes, adultos y ancianos. Dividiremos a los niños y niñas en cuatro grupos para centrarse en cada grupo de edad.

  • Primero, formularán las preguntas que van a incluir en la encuesta (en el cuaderno tienen algunos ejemplos).
  • Después, realizarán las preguntas de forma individual a personas de su entorno y anotarán sus respuestas.
  • Por último, por equipos, organizarán los resultados, los analizarán, extraerán conclusiones y las expondrán en clase.

Para finalizar se les plantea una actividad en la que han de elaborar un plan semanal con horarios y actividades saludables que escribirán en una plantilla a modo de planificación de rutinas. En ellas establecerán unos horarios de estudio o trabajo, comidas y actividades de ocio que nos ayuden a tener una vida más saludable de manera personalizada.

Con cada una de estas propuestas lo que se pretende es que el alumnado comprenda la necesidad de tener unos hábitos saludables y establecer rutinas que los ayuden a tener una vida más sana.

Es importante que nuestro alumnado conozca y aprenda cuáles son los hábitos saludables, pero sobre todo que los asuma como rutinas que le sirvan para tener una vida más plena.

Estas son algunas ideas que os proponemos desde nuestros proyectos, vinculadas a un tema que debemos abordar en los centros.

Actividades complementarias para tratar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora relacionadas con los proyectos «¿Dónde vives tú?» y «¿Qué quieres ser cuando seas mayor?»

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora para, entre otras cosas, reivindicar la igualdad de oportunidades, pero ¿sabe nuestro alumnado por qué se celebra este día?, ¿tenemos todas las personas las mismas oportunidades?, ¿siguen existiendo diferencias laborales?, ¿vivimos en una sociedad justa? Estas preguntas deben hacernos reflexionar sobre la importancia de educar en la igualdad.

Desde Santillana creemos necesario educar en la igualdad de oportunidades desde la infancia porque «la educación no cambiará el mundo, pero sí a las personas que pueden cambiar la sociedad».

En este artículo queremos ofreceros actividades para trabajar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora que al mismo tiempo sirvan como complemento para los proyectos del Nivel iniciación, «¿Dónde vives tú?», y de Nivel I, «¿Qué quieres ser de mayor?».

¿Por qué se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora?

Para empezar a trabajar, podemos reflexionar sobre por qué motivo se celebra este día en clase de la siguiente manera:

  • Plantear la pregunta y explorar sus conocimientos previos: lanzaremos la pregunta a nuestro alumnado e investigaremos qué saben realmente sobre las diferencias por razón de género en nuestro entorno y sociedad.
  • Realizar una pequeña investigación: proponemos a nuestro alumnado recopilar información sobre el significado de este día. Les podemos facilitar la labor elaborando una ficha para que con ayuda de la familia la rellenen en casa.
  • Poner en común y concluir: organizamos una mesa redonda en la que el alumnado muestre los resultados de su investigación; después, extraemos unas primeras conclusiones. Además, individualmente, cada alumno y alumna puede expresar su opinión sobre todos los temas que se han debatido.

Una vez iniciada la temática, podemos realizar las demás propuestas:

1. ¿Dónde vives tú?

Este proyecto nos sirve como introducción a la metodología de trabajo por proyectos y, aunque lo hayamos realizado a inicio de curso, podemos recuperar su contenido para ampliar las reflexiones bien por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora bien por el proyecto «¿Qué quieres ser de mayor?».

Una de las tareas del proyecto «¿Dónde vives tú?» consiste en ver cómo se reparten las labores domésticas y explicar por qué es necesario colaborar en ellas. Para realizar una investigación más exhaustiva sobre esta temática, podemos iniciar un diario personal o de grupo en el que nuestro alumnado vaya anotando qué tareas observan que se realizan día a día en casa y quién se encarga.

Posiblemente nos encontraremos con familias en las que la mayoría de las tareas recaen sobre la mujer y otras en las que las tareas se reparten. A partir de ahí generaremos un debate para que tomen conciencia de la importancia de hacer un reparto equitativo en las tareas de casa y cómo pueden colaborar en ellas.

2. ¿Qué quieres ser de mayor?

En este proyecto abordamos los diferentes oficios, lo que nos ofrece la oportunidad de trabajar con el alumnado los estereotipos de género asociados a la elección de estudios y profesión. Tradicionalmente, la sociedad ha dirigido a los niños a dedicarse a profesiones como policía, bombero, astronauta o futbolista y a las niñas a oficios como enfermera, maestra, diseñadora o veterinaria.

Es importante que desde pequeños no asocien las profesiones con el género para que sean libres de elegir a lo que se quieren dedicar o lo que les gusta: mujeres astronautas, hombres enfermeros…

Mientras realizamos este proyecto o al finalizarlo podemos complementarlo con:

  • Hacer un listado de las profesiones que más les gustan, o incluso dibujarlas, y buscar ejemplos de personas de ambos sexos que se dediquen a ello.
  • Exponer y defender delante de los demás compañeros y compañeras la profesión que les gusta y explicar por qué serían un buen profesional en ese ámbito. Por supuesto, aquí habrá que vigilar que no se usan argumentos de género tipo: «Como soy un niño soy bueno en…» o «Como soy una niña lo que se me da bien es…». Al finalizar las presentaciones podemos dejar claro que usar el género para valorar si una persona es capaz, apta, válida, etc., es erróneo.
  • Pedir tanto a niñas como a niños que realicen el mismo trabajo, por ejemplo, recoger una serie de objetos y ordenarlos. Previamente les decimos que recibirán una recompensa tras su realización (tiene que ser algo cuantificable). Una vez hecho el trabajo les otorgaremos una recompensa mayor a los chicos que a las chicas y esperamos su reacción. Seguidamente les preguntamos si les parece justo o no, y por qué.
  • Investigar sobre mujeres que han conseguido grandes hazañas, descubrimientos o han sido líderes en algún campo. Mujeres como Marie Curie, Elena Maseras, Eva Perón, Virginia Woolf, J. K. Rowling, Malala Yousafzai, Frida Kahlo, Amelia Earhart, Gertrude B. Elion…

Según la profesión elegida por cada alumno o alumna o grupo, les proponemos que investiguen un personaje concreto. Cada uno rellenará desde casa una ficha con el nombre, fecha y lugar de nacimiento, hecho o hechos importantes realizados, a qué se dedica o dedicaba, etc., y una reflexión final sobre si creen que ha podido o pudo tener mayores dificultades por el hecho de ser mujer.

Realizaremos un mural, por equipos, en el que colocarán los datos de la persona que les ha tocado (acompañado de una imagen de ella) a modo de exposición. Estos serán presentados en clase para que todos los conozcan.

A medida que vamos trabajando cada una de las tareas del proyecto, podemos introducir actividades como estas que nos ayuden a pensar si el hecho de ser mujer u hombre tiene que marcar nuestro oficio, nuestras condiciones laborales, etc.

Con estas propuestas queremos ofreceros actividades que puedan ayudaros a complementar vuestro proyecto, al mismo tiempo que trabajamos aspectos tan importantes como la coeducación y la igualdad al hilo de la celebración del 8 de marzo.

¡Puedes compartir en nuestro blog la experiencia que realizaste en tu centro!

Para ampliar la información que os hemos proporcionado en este post, podéis consultar la nueva colección de libros de Santillana Mujeres Protagonistas, que se presentó el 5 de marzo.

mujeresprotagonistas.santillana.com