Metodología

Posts relacionados con información relevante para llevar al aula con éxito la metodología de proyectos.

Diferentes maneras de usar Santillana Proyectos

Durante todo este curso os hemos proporcionado diferentes propuestas para usar Santillana Proyectos en vuestras aulas, pero, como ya sabéis, su aplicación debe ser personalizada y adaptada a las características de vuestros alumnos y alumnas, centro, entorno, etc. Por tanto, las maneras de aplicar Santillana Proyectos son múltiples. A continuación, os presentamos algunas de estas propuestas.

Antes de nada, es muy importante hacer una selección de los proyectos que mejor se ajustan a nuestro centro y alumnado.

Para ello, no solo hay que examinar qué proyectos tratan los contenidos que acostumbramos a trabajar en cada nivel, sino que también debemos prestar atención a qué proyectos se acercan más a la realidad de nuestro centro. Por ejemplo, con respecto al proyecto «Navegando por el río» , podéis consultar el artículo «El proyecto Navegando por el río paso a paso» para conocer más sobre él y comprobar que le sacará mucho más partido un centro ubicado en una localidad por la que discurra un río que otro que no lo esté. El punto de partida del proyecto puede ser un paseo por la ribera del río como complemento al punto de partida del cuaderno de proyectos.

Por esta razón, una de las propuestas que podéis llevar a cabo es:

 Aprovechar Santillana Proyectos para descubrir nuestro entorno más cercano

Muchos de los contenidos de Santillana Proyectos están relacionados con el entorno físico, natural y social. Esto nos puede servir de excusa para usar el entorno como punto de partida y programar salidas o excursiones y así conocer lugares interesantes que se encuentran en nuestras proximidades.

Algunos de vosotros compartisteis experiencias relacionadas con esta cuestión:

Por otro lado, en los proyectos siempre desarrollamos procedimientos y aptitudes cercanas al método científico, por lo que también puede ser un buen recurso:

 Usar Santillana Proyectos para iniciarse en procesos científicos de investigación

Podemos usar las propuestas de las tareas de investigación del cuaderno del alumno/a, donde encontramos procesos de búsqueda, análisis y/o contraste de la información, para desarrollar un aprendizaje competencial y significativo o también introducir nuestros propios experimentos o tareas en las que nuestro alumnado aprenda por descubrimiento.

Otro posible criterio para seleccionar el proyecto del próximo curso puede ser guiarnos por los experimentos realizados en el centro y que sabemos que han funcionado.

Por ejemplo, podéis consultar:

Además, el trabajo por proyectos también es una buena oportunidad para ir introduciendo maneras de trabajar más competenciales:

 Completar Santillana Proyectos con otras metodologías

En el trabajo por proyectos se recomienda que su desarrollo sea mediante el aprendizaje cooperativo, pero si todavía no estamos aplicando esta metodología en las aulas y justo nos acabamos de iniciar con los proyectos, es recomendable ir poco a poco y planificar la introducción de actividades en grupo y las estructuras cooperativas. Ahora bien, si os habéis propuesto introducir el aprendizaje cooperativo, esta es una buena oportunidad.

Para ayudaros podéis consultar:

Y también es una buena oportunidad para introducir la evaluación formativa y probar con instrumentos de evaluación nuevos. Por ejemplo, los proyectos son ideales para usar el porfolio:

Siempre tenéis la posibilidad de seguir la propuesta de secuenciación disponible en el dosier de cada uno de los proyectos, en los que también encontraréis toda la información para preparar y aplicar cada una de las actividades del cuaderno del alumno/a.

Con este post llegamos al final de una temporada más.

¡Os deseamos unas estupendas y merecidas vacaciones! 

El huerto como excusa para trabajar por proyectos

En muchos centros educativos estamos acostumbrados a tener un huerto y a trabajar con él durante todo el curso: limpiarlo, preparar la tierra, plantar, cuidar las plantas y recoger los frutos. Esto en sí ya es un aprendizaje para nuestro alumnado, pero podemos enriquecerlo aún más si lo combinamos con Santillana Proyectos.

A continuación, os mostramos diferentes opciones para utilizar el huerto mientras trabajamos con Santillana Proyectos.

El huerto como razón para realizar los proyectos

El proceso de elaboración, preparación y cuidado del huerto ya nos conduce a un aprendizaje por investigación y descubrimiento muy próximo al que usamos en el trabajo por proyectos. Tal es así que en el proyecto «Somos jardineros y jardineras», de Nivel I, el producto a realizar es un huerto o jardín vertical, y durante el proyecto se insta al alumnado a conocer cómo son las plantas, qué necesitan para vivir, cómo nacen y crecen, qué tipos hay, cómo debemos cuidarlas y qué nos proporcionan. Durante las tareas de investigación, los alumnos y alumnas aprenden todo lo que necesitan sobre el huerto para luego poder hacerse cargo de él.

En este caso, la propia intención de elaborar un huerto es la razón que sustenta el proyecto. Por ejemplo, podemos exponer a nuestro alumnado que la Dirección del centro nos ha encargado durante este curso el cuidado del huerto del colegio. Para ello tendremos que investigar y aprender cómo hacerlo.

Ahora bien, el huerto es un proyecto que implica mucho trabajo, cuidado y responsabilidad, por lo que una de las propuestas por las que podéis optar es que el grupo de Nivel I que realiza el proyecto «Somos jardineros y jardineras» sea el promotor del huerto, el que se encargue de sus cuidados. Los demás grupos de Primaria ayudarán a este grupo.

Aproximar los contenidos del proyecto a la realidad mediante el huerto

¡A merendar! – Nivel I 

En este proyecto trabajamos a favor de la alimentación saludable y el descubrimiento de los diferentes tipos de alimentos, por lo que si tenemos un huerto en el colegio es una buena oportunidad para relacionarlo con el proyecto.

A continuación, os mostramos algunos objetivos de aprendizaje de este proyecto y cómo trabajarlos:

  • Conocer los diferentes grupos de alimentos y diferenciar los alimentos naturales de los elaborados: usando estas tareas de investigación podemos acercar a nuestro grupo-clase al huerto para hacer un análisis de los alimentos que podríamos cosechar ahí. A partir de la observación y el análisis realizado en el huerto podremos completar la ficha correspondiente.
  • Averiguar cómo se preparan y cómo hay que conservar los alimentos: esta tarea es ideal realizarla en el huerto cuando se recogen los primeros frutos, puesto que es una pregunta que puede surgir de forma natural de nuestro alumnado: ¿cómo conservamos estas frutas y verduras hasta que las comamos?

¡Me siento bien! – Nivel II 

Dentro del concepto de salud también trabajamos sobre la alimentación, por lo que utilizar el huerto puede ser una buena excusa para realizar este proyecto. Para conseguir el siguiente objetivo de aprendizaje del proyecto os proponemos:

  • Diseñar diferentes menús atendiendo al principio de alimentación saludable y equilibrado: bajo la demanda del grupo-clase que se encarga del huerto, tenemos que confeccionar diferentes propuestas de menús para incluir las frutas y verduras que se están cosechando. Este puede ser el inicio de una de las tareas del proyecto y que justifique de manera más motivadora y cercana el tener que confeccionar menús saludables.

¡Salvemos la Tierra! – Nivel III 

En este proyecto el huerto también nos puede servir para justificar la realización de algunas tareas relacionadas con la sostenibilidad y el medioambiente. Para conseguir el siguiente objetivo de aprendizaje del proyecto os proponemos:

  • Valorar la influencia de las actividades humanas en el deterioro medioambiental: podemos llevar a cabo diferentes tareas para alcanzar este objetivo de aprendizaje del proyecto. Por un lado, podemos valorar el impacto medioambiental del huerto de nuestro colegio, tanto los efectos positivos como los negativos (si usamos pesticidas, por ejemplo). También podemos usar la misma estrategia que en el proyecto de Nivel II, es decir, que el grupo-clase que está al cuidado del huerto nos explique cómo cultivar las verduras de manera ecológica.

En todas estas propuestas usamos de manera diferente el huerto en los proyectos, pero en todas aprovechamos una situación real de nuestro centro educativo para realizar un aprendizaje.

¿Tenéis huerto en vuestro colegio? ¿Con qué proyecto lo habéis usado? Contadnos vuestra experiencia.

7 de abril, Día Internacional de la Salud, en relación con los proyectos «¡Me siento bien!» y «¡Cuánto hemos crecido!»

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud más graves del siglo XXI. El problema se da a nivel mundial y lejos de ir disminuyendo está aumentando progresivamente a un ritmo alarmante en países de bajos y medianos ingresos. Esto se debe por un lado a la adquisición de malos hábitos alimenticios y, por otro, al sedentarismo que se da en muchos niños y niñas.

Los niños y niñas obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta, por lo que tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Desde la escuela debemos dar respuesta a aquellos problemas que nos plantea la sociedad en la que vivimos y de la cual somos partícipes, y abordar la situación desde un punto de vista formativo. Pero ¿cómo podemos dar respuesta a este problema que se nos plantea?

Desde la escuela trabajamos contenidos relacionados con la salud, normas de higiene y aseo personal, pero no podemos olvidar que si queremos que este sea efectivo hemos de crear hábitos en nuestro alumnado. Por tanto, es imprescindible que tomen conciencia de la importancia de tener hábitos saludables al mismo tiempo que inculcamos rutinas para ello.

Y qué mejor manera que «aprender haciendo» mediante tareas de investigación que favorezcan un aprendizaje más significativo en la etapa infantil.

A continuación, os presentamos algunos ejemplos y propuestas de cómo trabajamos los hábitos saludables desde Santillana Proyectos.

  1. ¡Me siento bien!

Como punto de partida de este proyecto podemos ver el vídeo publicitario del Consejo Superior de Deportes titulado 100 palabras que definen la vida de un deportista, en el que aparecen deportistas profesionales de diferentes disciplinas definiendo qué es el deporte con una palabra. A partir del visionado iniciamos un debate con los alumnos y alumnas en el que les pedimos que piensen qué tendrían que hacer en sus vidas para llegar a ser deportistas profesionales y les dirigimos hacia la idea de tener una vida saludable. Luego se los anima a trabajar sobre estas ideas a través de una serie de cuestiones que aparecen en el cuaderno.

Otra manera interesante de empezar sería la de solicitar la asistencia de algún deportista conocido de la localidad al aula para que les explique su día a día; incluso podríamos solicitar la asistencia de un deportista con discapacidad, siempre que esto sea posible. De esta forma podemos provocar un mayor interés para iniciar las tareas de investigación.

¿Qué es la salud? ¿Cómo podemos estar sanos?

Para hacerles reflexionar sobre el concepto de salud en un sentido amplio podemos animarlos a buscar información (en el espacio web) sobre ello y después organizar un debate. Luego les propondremos que elaboren en equipo un texto resumido en el que argumenten qué es para ellos la salud trabajando así la capacidad de síntesis. Por último, se leerán los resúmenes en el aula.

Para hacerles conscientes de la importancia de tener unos hábitos de higiene personal podemos realizar el siguiente experimento basándonos en el método científico:

  • Pedimos a los niños y niñas que salgan al patio y se ensucien las manos.
  • Les proporcionamos dos rebanadas de pan de molde para que pasen las manos sucias por una y la guarden en una bolsa térmica.
  • Les pedimos que se laven bien las manos en el lavabo y que pasen las manos por la otra rebanada y la depositen en otra bolsa.
  • Lanzamos hipótesis sobre qué sucederá y las escribimos en una ficha, así como los procesos llevados a cabo y los materiales utilizados.
  • Por último, esperamos unos días para ver qué sucede y comprobar si sus hipótesis se han cumplido o no.

De esta forma comprobarán que las poblaciones de microbios crecen de manera distinta según tengan las manos limpias o sucias.

¿Tenemos una alimentación saludable? ¿Nuestros hábitos son saludables?

Si ya hemos trabajado con nuestro alumnado la alimentación saludable, la identificación de los principales tipos de nutrientes y en qué tipos de alimentos se encuentran y cuáles debemos consumir con mayor o menor frecuencia, podemos proponer las siguientes actividades para complementar la tarea «Las comidas del día» del proyecto «¡A merendar!»:

 

  • Durante una semana anotarán en una tabla todos los alimentos que consumen cada día en cada momento concreto (desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena), así como el tipo de actividad que realizan, si practican deporte o no, durante cuánto tiempo, a qué hora se acuestan y a cuál se levantan para calcular las horas que descansan, qué tiempo le dedican al uso de la tecnología, etc.
  • Una vez pasada la semana analizarán junto a sus compañeras y compañeros si sus hábitos son saludables o no. Gracias a este registro les hacemos tomar conciencia de cuáles son sus hábitos y si han de modificarlos o no.
  1. ¡Cuánto hemos crecido!

En este proyecto se trabajan las diferentes etapas de la vida desde la infancia hasta la vejez. En una de las tareas de investigación se tratan los cuidados y hábitos saludables en las distintas etapas. Dado que cada etapa requiere una alimentación y unos hábitos diferentes, podemos proponer a nuestro alumnado que investigue por equipos qué hábitos se recomiendan en cada una de las etapas de la vida y elabore un mural sobre ello para exponerlo en clase. Para ello podemos pedirles que consulten la pirámide NAOS que publica el Ministerio de Sanidad, así como las recomendaciones sobre la actividad física para la salud según la OMS para cada uno de los grupos de edad.

Otra de las actividades que se nos plantea es la elaboración de una encuesta sobre las actividades de ocio y tiempo libre de niños, adolescentes, adultos y ancianos. Dividiremos a los niños y niñas en cuatro grupos para centrarse en cada grupo de edad.

  • Primero, formularán las preguntas que van a incluir en la encuesta (en el cuaderno tienen algunos ejemplos).
  • Después, realizarán las preguntas de forma individual a personas de su entorno y anotarán sus respuestas.
  • Por último, por equipos, organizarán los resultados, los analizarán, extraerán conclusiones y las expondrán en clase.

Para finalizar se les plantea una actividad en la que han de elaborar un plan semanal con horarios y actividades saludables que escribirán en una plantilla a modo de planificación de rutinas. En ellas establecerán unos horarios de estudio o trabajo, comidas y actividades de ocio que nos ayuden a tener una vida más saludable de manera personalizada.

Con cada una de estas propuestas lo que se pretende es que el alumnado comprenda la necesidad de tener unos hábitos saludables y establecer rutinas que los ayuden a tener una vida más sana.

Es importante que nuestro alumnado conozca y aprenda cuáles son los hábitos saludables, pero sobre todo que los asuma como rutinas que le sirvan para tener una vida más plena.

Estas son algunas ideas que os proponemos desde nuestros proyectos, vinculadas a un tema que debemos abordar en los centros.